27 de abril de 2010

PARASHA SEMANAL

Parashá 31 Emor

Levítico 21:1 – 24:23
Por Dr. S. K. Blad


Prohibida toda reproducción lucrativa.

Toda reproducción pública requiere el permiso por escrito del autor.

En toda reproducción está prohibido alterar el contenido y es obligatorio citar la fuente.


Aliyás de la Torá:

1. 21:1-15
2. 21:16 – 22:16
3. 22:17-33
4. 23:1-22
5. 23:23-32
6. 23:33-44
7. 24:1-23
8. Maftir: 24:21-23

Haftará: Ezequiel 44:15-31

Los Escritos Apostólicos: Mateo 22:1 – 24:51

Emor

Significa “habla”.

Comentarios

Primera aliyá, 21:1-15

21:1 “HaShem dijo a Moshé: Habla a los sacerdotes, los hijos de Aharón, y diles: "Ninguno se contamine con persona (fallecida) entre su pueblo” – Después de haber hablado a todo el pueblo, ahora Moshé recibe la orden de hablar sólo con los sacerdotes. El pueblo en general necesita vivir en santidad, pero nos sacerdotes tienen la responsabilidad de vivir en un nivel de santidad superior al pueblo, porque tienen el derecho de estar más cerca de HaShem en el servicio del santuario. Como los mandamientos traen santidad, los sacerdotes tienen más mandamientos que el pueblo. En esta sección HaShem está dando instrucciones a los sacerdotes para que puedan mantenerse en su estado de santidad. Un sacerdote no puede tocar un cuerpo muerto. La palabra hebrea que ha sido traducida como “persona” es “nefesh”[1] que significa “alma”. En este caso la Torá llama un cadáver humano “alma”.



21:2 “salvo por su pariente más cercano (su esposa), su madre, su padre, su hijo, su hija o su hermano” – El sacerdote común sólo puede contaminarse por la muerte de siete tipos de familiares: esposa, madre, padre, hermano, hermana soltera, hijo e hija. Por estos debe guardar luto e interrumpir su servicio en el templo el día de su entierro.

Esta ley tiene una excepción llamada “met mitsvá”. Un “met mitsvá” es un cadáver que es encontrado en un lugar desértico o uno que ha muerto que no tiene parientes que se ocupen de su funeral. Cuando no hay otra persona que pueda realizar el entierro, el kohén debe hacerlo aunque se contamine. No obstante, no pierde su ministerio sacerdotal por eso.

Teniendo en cuenta estas normas es más fácil entender las reacciones del sacerdote y el levita en la parábola del buen samaritano, cf. Lucas 10:30-35. Ellos quizás no sabían si el hombre herido estaba vivo o muerto. Si el hombre estuviera muerto tenían que evitar el contacto con su cadáver para no contaminarse y perder su ministerio, según la Torá. Y como era un camino transitado no podía ser considerado un lugar desértico. Por esta razón no tendrían la responsabilidad de enterrarlo según la ley del “met mitsvá”.

Ahora, en el caso de que el hombre estuviera vivo, habría que ayudarle para salvarle. Parece que el sacerdote y el levita no estaban interesados en saber si el herido estaba vivo o muerto y eso ya fue una falta grave. Y en el caso de que supieran que el hombre estaba vivo, cometieron un delito grave por no ayudarle, según el mandamiento que vimos en Levítico 19:16b donde está escrito:



“No te quedarás quieto ante la sangre de tu prójimo.”



21:3 “o por su hermana virgen, que está cerca de él, por no haber tenido marido; por ella puede contaminarse” – Cuando la hermana se haya casado, el sacerdote ya no tiene el derecho de tocar su cadáver o asistir a su entierro. El mandamiento de mantenerse alejado de todo otro cadáver se sigue guardando hoy en día entre los varones descendientes de los sacerdotes en el pueblo judío. Un varón kohén no puede tocar un cadáver o permanecer bajo un mismo techo con uno de ellos. Este mandamiento no aplica a las mujeres hijas de los sacerdotes.

Uno de los talmides del Rebe Yeshúa, Yojanán, era conocido del sumo sacerdote, como está escrito en Juan 18:15:



“Y Shimón Kefa seguía a Yeshúa, y también otro discípulo. Este discípulo era conocido del sumo sacerdote, y entró con Yeshúa al patio del sumo sacerdote”



Parece que este Yojanán era de una familia sacerdotal. Y esta sería la razón por la que no quiso entrar en el sepulcro de Yeshua y contaminarse, como está escrito en Juan 20:4-5:



“Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corrió más aprisa que Kefa, y llegó primero al sepulcro; e inclinándose para mirar adentro, ve las envolturas de lino puestas allí, pero no entró.”



21:4 “No se contaminará como pariente por matrimonio entre su pueblo, pues se profanaría.” – Según Rashí, esto significa que un sacerdote no puede contaminarse por el cadáver de una esposa no apta para él, mientras que ella esté “entre su pueblo”, es decir, si ella tiene conocidos que puedan enterrarla, porque él profanaría su status de kohén. En el caso de que ella no estuviera “entre su pueblo”, sería un “met mitsvá”, y en tal caso el sacerdote no perdería su sacerdocio a la hora de sepultarla. Los hijos de una unión entre un sacerdote y una mujer no permitida para él no tienen el status sacerdotal y no podrán comer de las cosas consagradas.



21:6 “Serán santos a su Elohim y no profanarán el nombre de su Elohim, porque presentarán las ofrendas encendidas a HaShem, el pan de su Elohim; por tanto, serán santos.” – Elohim no necesita los sacrificios para alimentarse. ¿Entonces qué que tipo de alimento puede constituir los sacrificios? Alimentan la relación entre HaShem y su pueblo.

22 de abril de 2010

Parasha Semanal

AJAREI MOT / KEDOSHIM
Iojanán bar Moreh

La parashah para este shabat es también compuesta. Ajere Mot y Kedoshim y comprende los versos de Vaiqrá 16:1 a 20:27 La parashah Kedoshim comprende los capítulos 19 y 20 de Vaiqrá y contienen el mandamiento clave de ser santos como el Eterno es santo. La parashah Ajaré Mot (Después de la Muerte) se compone de tres partes. Cada parte corresponde a un capítulo El capítulo 16 trata con el ceremonial de la festividad de Yom Kipur; el capítulo 17 se refiere al sacrificio de animales para el consumo humano; y el capítulo 18 se refiere a moralidad sexual.
Estudiando las miztvot del Eterno nos encontramos en estas parashot con una larga lista de mandamientos. Así tenemos las mitzvot 184 a 211 en la parashah Ajare Mot y las mitzvot 212 a 262 en la parashah Kedoshim Como en las parashot anteriores, vamos detenernos en la primera mitzvah: Mitzvah 184: Prohibición para los cohanim de entrar en el Santuario en todo momento (Vaiqrá 16:2)

Dice el texto:

1. Vaiedaber YHWH el Mosheh ajaré mot shené bené Aharón, beqorbatam lifné YHWH vaiamutu
2. Vaiómer YHWH el Mosheh: daber el Aharón ajija veal iabó vejol et el haqódesh, mibet laparójet el pené hacapóret asher al haarón veló iamut, ki beanán eraeh al hacapóret

1- El Eterno habló a Mosheh después de la muerte de los dos hijos de Aharón,
cuando se acercaron delante del Eterno y murieron.

2. El Eterno dijo a Mosheh: “Habla a tu hermano Aharón que no venga en todo momento al Santuario, al interior del Velo, frente a la Cubierta que está sobre el Arca para que no muera; pues con una nube Yo me aparezco sobre la Cubierta.

El Eterno habló a Mosheh
después de la muerte de los dos hijos de Aharón, cuando se acercaron delante del Eterno y murieron. Hay varias maneras de enfocar este mandamiento que a primera vista como es
enunciado de una manera tan abstracta, prohibición a los cohanim de entrar en el Santuario en todo momento, sin tener en cuenta el contexto, aparece como un mandamiento contradictorio con la función del sacerdote dada por el mismo Eterno, que es entrar en el santuario. O no parece tener razón de ser, arbitrario, o parece demasiado fuerte, pena de muerte, si tal vez navertidamente.se lo quebranta Una primera manera de enfocarlo es teniendo en cuenta el versículo 1 como contexto. De esa manera encontramos el Midrash Torah Cohanim que dice que el Eterno le habló dos veces a Mosheh, pero en el verso 1 no se dice que le dijo.

Esto lleva a que Rashí se pregunte por qué la Torah escribió el segundo enunciado sin previamente haber especificado qué fue lo que Eloha había dicho a Mosheh en el primero. En efecto, el primer versículo especifica cuándo fue que Eloha habló a Mosheh (“después de la muerte de los dos hijos de Aharón”). Sin embargo no especifica qué fue lo que le dijo (Séfer haZikarón) Y ¿por qué la Torah obró así con estos dos versos?. Rashí acude a un midrash1.
Rabí Elazar ben Azariá lo explicó con una parábola: esto puede ser comparado con un enfermo a cuya casa entró un médico. El médico le dijo: “No comas alimentos fríos y no te acuestes en un lugar húmedo”. Después vino otro médico y le dijo: “no comas alimentos fríos y no te acuestes en un lugar húmedo, para que no mueras como murió fulano”. Al decirle esto, es obvio que el segundo médico lo incitó a seguir sus instrucciones mucho más que el primero. Es por la misma razón que en este versículo, la Torah primero declara que Eloha le habló “después de la muerte de los dos hijos de Aharón”, y luego prosigue: “Y el Eterno dijo a Mosheh: habla a tu hermano Aharón. Que no venga en todo momento al Santuario”, es decir, al qodesh haqodashim, detrás del velo [parójet] donde estaba el Arca del Testimonio, donde estaban depositadas las Tablas que Eloha había entregado a Mosheh y su cobertura de oro el [Capóret] Con ello quería advertirle que no entrase para que no muriese como habían muerto sus hijos

8 de abril de 2010

Parasha Semanal

Parashá 26 Sheminí

Levítico 9:1 – 11:47

Por Dr. S. K. Blad

Prohibida toda reproducción lucrativa.

En toda reproducción está prohibido alterar el contenido y es obligatorio citar la fuente.

Aliyás de la Torá:

  1. 9:1-16
  2. 9:17-23
  3. 9:24 – 10:11
  4. 10:12-15
  5. 10:16-20
  6. 11:1-32
  7. 11:33-47
  8. Maftir: 11:45-47

Haftará: 2 Samuel 6:1 – 7:17 (A); 6:1-19 (S)

Los Escritos Apostólicos: Mateo 7:1 – 9:38

Sheminí

Significa “octavo”.

Comentarios

Primera aliyá, 9:1-16

9:1 “Aconteció en el octavo día que Moshé llamó a Aharón, a sus hijos y a los ancianos de Israel” – Según Rashí y el Midrash, este octavo día coincidía con el primer día del primer mes del segundo año, el 1 de Nisán, cf. Éxodo 40:2, 17.

El octavo día que sigue a un período de siete días es un día especial en la Escrituras:

- El día de la circuncisión de los niños varones.

- El octavo día después de la fiesta de Sukot, llamado Sheminí Atseret.

- La resurrección de Yeshúa.

- Como un día representa mil años, el octavo día simboliza el octavo milenio después de la creación del hombre, cuando serán introducidos los nuevos cielos y la nueva tierra y el Reino será entregado por el Mesías al Padre.

9:2 “y dijo a Aharón: Toma un becerro para la ofrenda por el pecado, y un carnero para la ofrenda de ascensión, sin defecto, y ofrécelos delante de HaShem.” – Ahora le toca a Aharón sacrificar por primera vez en su vida. Lo primero que tenía que sacrificar era un becerro para la ofrenda por el pecado. Normalmente se daba un toro por el pecado de un sacerdote, cf. Levítico 4:3, pero aquí Aharón tendrá que ofrecer un becerro. Según el Midrash[1] y Rashí, esto fue con el propósito de expiar por el pecado del becerro de oro. No obstante, Sifrá destaca que ese pecado ya había sido perdonado por la intercesión de Moshé.

9:6 “Y Moshé dijo: Esto es lo que HaShem ha mandado que hagáis, para que la gloria de HaShem se aparezca a vosotros.” – Estos son los pasos a seguir para poder experimentar la gloria de HaShem:

· “Esto es lo que HaShem ha mandado” – corresponde al estudio de la Torá.

· “que hagáis” – corresponde a la obediencia a la Torá.

· “La gloria de HaShem se aparezca a vosotros” – el resultado de los dos primeros.

9:7 “Entonces Moshé dijo a Aharón: Acércate al altar y presenta tu ofrenda por el pecado y tu ofrenda de ascensión, para que hagas expiación por ti mismo y por el pueblo; luego presenta la ofrenda por el pueblo, para que puedas hacer expiación por ellos, tal como HaShem ha ordenado.” – Por segunda vez Moshé le dice a Aharón que presente su ofrenda. Esto nos hace pensar que Aharón estaba dudando y por eso no se atrevía a acercarse al altar. Moshé le anima de nuevo para que tome su lugar como el gran sacerdote y haga su trabajo. Esta Escritura nos enseña que no debemos avergonzarnos demasiado por nuestros pecados, sabiendo que HaShem ha provisto con un sacrificio perfecto para que podamos tener acceso al servicio sagrado delante de Él. HaShem había perdonado a Aharón. Es posible que él haya tenido mala conciencia y vergüenza por su gran pecado. Pero esta escritura resalta la gran misericordia de HaShem al permitir a un gran pecador ocupar el puesto más alto de la nación. Aharón es un hermoso ejemplo del perdón de HaShem.

Querido lector, si te has arrepentido de todos tus pecados, entre los cuales, posiblemente, algunos hayan sido muy graves en los ojos de HaShem, y si has confesado tus pecados pidiendo perdón y puesto que confianza en la misericordia de HaShem, puedes estar seguro de que Él te haya perdonado, como está escrito en 1 Juan 1:9:

“Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonarnos los pecados y para limpiarnos de toda maldad.”

También está escrito en Jeremías 31:34b:

“perdonaré su maldad, y no recordaré más su pecado.”

Este texto nos enseña que cuando HaShem perdona, también hace olvidar nuestro pecado. Sin embargo, conforme uno va creciendo en el espíritu se da cuenta de la gravedad de los pecados que uno ha cometido en el pasado, como está escrito en el Salmo 25:7:

“No te acuerdes de los pecados de mi juventud ni de mis transgresiones; acuérdate de mí conforme a tu misericordia, por tu bondad, oh HaShem.”

El hecho de recordar el pecado de la juventud viene del Espíritu de HaShem que nos va instruyendo acerca de todas las cosas. Al principio cuando uno se arrepiente de los pecados, no es realmente consciente de la gravedad de ellos. Por eso, cuanto más madurez espiritual haya en una persona, más pecador se considera al mirar hacia atrás, avergonzándose por lo que ha hecho. Esto viene del Espíritu.

¿Pero no dice la Escritura que HaShem nunca se acordará más de los pecados, según el pacto renovado?

Sí, es cierto, Él se hace olvidar nuestros pecados en el sentido de que nunca, nunca nos los recuerda en la cara con el fin de humillarnos o hacernos sentir culpables. Eso es lo que hace el acusador, hasatán. Cuando HaShem perdona, lo hace de verdad, y nos considera como si nunca hubiéramos cometido esos pecados.

Sin embargo, por el otro lado hay un crecimiento en la conciencia del pecador arrepentido acerca de la gravedad de lo que ha cometido, no para condenar o avergonzar, sino para enseñarlo acerca de la inmensa misericordia de HaShem y el resultado poderoso de la redención del Mesías. El Espíritu de HaShem también nos hace recordar lo que hemos hecho para que no nos enorgullezcamos sino nos mantengamos humildes. ¡Nunca te olvides de dónde te sacó HaShem!

Este proceso de concienciación de la gravedad del pecado cometido en la juventud, se puede ver en la vida del shaliaj Shaúl, como está escrito en 1 Corintios 15:9:

“Porque yo soy el más insignificante de los emisarios, que no soy digno de ser llamado emisario, pues perseguí a la congregación de Elohim.”

Esta es una de las primeras cartas del shaliaj. Más adelante vemos como la conciencia de la gravedad de su pecado ha aumentado. Ya no habla de sí mismo como el más insignificante de los emisarios, sino como el más pequeño de todos los santos, según está escrito en Efesios 3:8:

“A mí, que soy menos que el más pequeño de todos los santos, se me concedió esta gracia: anunciar a los gentiles las inescrutables riquezas del Mesías.”

Al final de su vida habla de sí mismo como el más grande de los pecadores, no por lo que estaba haciendo en ese momento como creyente maduro, sino por lo que había hecho en su juventud, como está escrito en 1 Timoteo 1:15-16:

“Palabra fiel y digna de ser aceptada por todos: El Mesías Yeshúa vino al mundo para salvar a los pecadores, entre los cuales yo soy el primero. Sin embargo, por esto hallé misericordia, para que en mí, como el primero, Yeshúa el Mesías demostrara toda su paciencia como un ejemplo para los que habrían de creer en él para vida eterna.”

Ciertamente nuestros pecados han sido borrados y perdonados por la muerte del Mesías, representada en los sacrificios de pecado. Pero conforme vayamos creciendo espiritualmente entendemos cada vez más la gravedad de lo que hemos hecho. Entonces surge en nosotros una inmensa gratitud que produce una alabanza eterna a HaShem por la obra salvadora mediante el Mesías que nos ha alcanzado.

29 de marzo de 2010

Presta mucha Atención!!!!!

Este es una traducción de un Articulo en Yahoo News.

El grupo llamado en cuestión sí mismo el "Hutaree"; su website dice que el término traduce como " el guerrero cristiano. " Y de acuerdo con aquel nombre, el material que esta fijado en línea refleja una perspectiva de confrontación violenta religiosa. El Hutaree cree que los actos de violencia pueden causar el juicio final profetizado en La Biblia Cristiana - y por lo tanto han estado armándose para ir a la guerra con el Anticristo, " malos judíos, " y Musulmanes. Ellos han documentado sus ejercicios de educación(entrenamiento) en una serie de vídeos YouTube. Y ellos explican detalladamente el racionamiento teológico para sus acciones sobre el " Sobre Nosotros " la página sobre su website dice:

Jesús quiso que nosotros estuviéramos listo a defendernos usando la espada y que sobrevivieran usando el equipo. La única cosa sobre la tierra para salvar el testimonio y los que lo siguen, son los miembros del testimonio, a la vuelta de Cristo en las nubes. El Hutaree, estamos preparados para defender todo los que pertenecen a Cristo y salvar a los que no son. Todavía extenderemos la palabra, y lucharemos para guardarla, hasta el tiempo de la gran llegada... El Hutaree un día verá a su enemigo y se lo encontrará sobre el campo de batalla asi como dice el testamento de Dios. Tenderemos la mano a los que son aún ly no serraremos la persiana en los días anteriores de los reinos de hombres y les traen a la vida en Cristo.

Según la acusación abierta esta mañana en el tribunal, los nueve miembros del grupo - ocho hombres y una mujer - planearon " imponer la guerra " contra el gobierno estadounidense. Para incitar tal guerra, el grupo planeó asesinar a funcionarios policiales y luego llevar a cabo sus ataques iniciales con un ataque separado en el entierro de los oficiales caídos, donde un número grande de personal de aplicación de la ley sin duda sería juntado.

Con otras noticias de vandalismo y hostigamiento de activistas de la derecha enfadados por el paso de reforma de asistencia médica, algunos comentaristas ya representan las detenciones como un remoto signo de como los activistas conservadores promueven la violencia en sus filas. Pero hasta dentro del mundo militante del movimiento de milicia del Michigan, el Hutarees es visto como fanáticos extremos religiosos. Michael Lackomar, un líder del Sudeste la Milicia de Voluntario de Michigan, dijo a la Associated Press que él había presentado una llamada frenética de un miembro Hutaree el sábado por la noche que relata el inicio de las incursiones federales. Después de súplicas que se enteran de la ayuda, Lackomar dijo que su grupo disminuyó. " Ellos dijeron que ellos eran en el ataque por el ATF y quisieron que un lugar se ocultara, " recuerda Lackomar. " Mis líderes de equipo no dijeron, ' Ningunas gracias. ' "

Una fijación sobre un tablón de anuncios Hutaree por alguien Anna llama parece sostener la reclamación de Lackomar que los miembros de Hutaree buscaban la ayuda de otros grupos de milicia en el área.

" Necesitamos alguna ayuda por favor, " escribió ella. " Soy enroute al sur con mis niños que usan el wifi's como puedo. Ellos cogían otros, ellos vinieron a sus puntos de encuentro, ellos se Entraron en casas y tomaron a niños y usaron la fuerza sobre mujeres, mi hijo que es de 12 y yo escapado por avanzando lentamente por las calas detrás de nuestra casa. Mi marido y otros son tomados, por favor llame la prensa y dígales, si alguno en el Michigan la Milicia es todavía libre por favor se repone con ellos. Por favor ayude. "

De todos modos mientras los líderes más seculares y libertarios del movimiento de milicia pueden distanciarse del Hutaree, las dos tensiones militantes de activismo de la derecha comparten algunas afinidades tácticas, dice Kenneth S. Severo, el director del Comité americano judío sobre antisemitismo y extremismo. " Lo que usted comienza a ver en el número de grupos de milicia que brotan cada año, es una ideología general antigobierno, " Severo dice. " El apuntamiento de pilla no es incoherente con esto. La literatura que glorificó aquel movimiento blanco supremacista que ayudó al movimiento de milicia sale en los años 1990 abogó por aquella táctica - sobre todo en libros como ' los Diarios de Tornero. ' Y algunos de estos grupos - como la Orden(el Pedido) y otros - comenzaron a poner trampas para la aplicación de la ley y yendo después primero.

Precauciones severas que debe demasiado pronto dibujar más amplias lecciones del presunto complot de Hutaree. Pero él realmente añade que " siempre que usted tenga una combinación de la ideología que dice, ' el gobierno es malo y nosotros teníamos que hacer algo mejor sobre ello, ' y una religión que dice, ' ¡Eh!, Dios quiere que usted haga algo sobre ello, ' esto puede ser problemática. "

- ¡Brett Michael Diques es un escritor de asuntos nacional para Yahoo! Noticias.

Vea Mas en este link: http://www.youtube.com/user/hutaree



17 de marzo de 2010

Parasha Semanal

Parashá 25 Tsav

Levítico 6:8 (6:1) – 8:36

Por Dr. S. K. Blad

Prohibida toda reproducción lucrativa.

Toda reproducción pública requiere el permiso por escrito del autor.

En toda reproducción está prohibido alterar el contenido y es obligatorio citar la fuente.

Aliyás de la Torá:

  1. 6:8-18 (6:1-11 versión hebrea)
  2. 6:19 – 7:10 (6:12 – 7:10 heb.)
  3. 7:11-38
  4. 8:1-13
  5. 8:14-21
  6. 8:22-29
  7. 8:30-36
  8. Maftir: 8:33-36

Haftará: Jeremías 7:21 – 8:3; 9:22-23

Los Escritos Apostólicos: Mateo 4:1 – 6:34

Tsav

Significa “encomienda”.

Comentarios

Primera aliyá, 6:8-18

6:9 “Ordena a Aharón y a sus hijos, diciendo: "Esta es la ley de la ofrenda de ascensión: es la ofrenda de ascensión (que permanecerá) sobre la hoguera en el altar, toda la noche hasta la mañana, y el fuego del altar arderá en él.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “ley” es “torá”, que significa “instrucción”. En este caso vemos que la palabra torá está limitada a una instrucción específica acerca de la ofrenda de ascensión, también llamada “holocausto”, (del latín “todo quemado”). En esta sección hay instrucciones específicas para Aharón y sus hijos, los sacerdotes. Las instrucciones que se dieron en la parashá anterior, sobre las diferentes ofrendas, son para el pueblo en general, pero en esta parashá hay instrucciones específicas y complementarias para los sacerdotes en cuanto a los mismos sacrificios que han sido mencionados anteriormente.

De esto aprendemos también que cuando viene la revelación divina a nuestras vidas, no viene toda de una vez. Primero se da una imagen general, y luego el Espíritu vuelve a dar más detalles sobre las cosas que ya han sido descritas de forma general. La Torá ha sido escrita para armonizar con la mente humana. La mente no está trabajando de forma lineal, sino circular. Es decir, cuando un tema se da, no sigue un esquema lineal, sino avanza de forma circular, o más bien como un espiral. Avanza un poco con un tema para luego volver al mismo tema y dar más detalles. Después avanza con otro tema relacionado con el primero, y luego vuelve a dar más detalles sobre alguno de los temas anteriores etc.

En este caso ya en el capítulo 1 de Vayikrá se ha dado una instrucción general sobre la ofrenda de ascensión y ahora este tema es destacado otra vez en esta parashá para dar detalles complementarios sobre esa ofrenda. Lo mismo sucede con las demás ofrendas.

Había varios fuegos sobre el altar. Los rabinos no están de acuerdo en cuanto a la cantidad de fuegos que había en el altar. Se habla de dos a cuatro fogatas diferentes. Una de ellas se mantenía encendida todo el tiempo, como está escrito en este versículo y en los versículos 12 y 13:

“El fuego se mantendrá encendido sobre el altar; no se apagará, sino que el sacerdote quemará leña en él todas las mañanas, y pondrá sobre él la ofrenda de ascensión, y quemará sobre él la grasa de las ofrendas de paz. El fuego se mantendrá encendido continuamente en el altar; no se apagará.”

La Torá repite tres veces la importancia de no dejar que el fuego se apague sobre el altar. Un fuego necesita tres ingredientes para poder existir: combustible, oxígeno y calor. Si falta alguno de estos tres, el fuego no arde. El fuego que estaba en el altar del tabernáculo había caído desde el cielo. Los sacerdotes estaban encargados de mantener vivo ese fuego constantemente. El calor se mantenía en las llamas y en los carbones encendidos. El oxígeno venía del aire ambiental. Sólo hacía falta añadir la leña.

Esto nos enseña acerca de la importancia de mantener el fuego celestial encendido sobre el altar personal que cada uno de nosotros tenemos en nuestro interior. Cada mañana hay que poner más leña sobre el fuego. ¿Qué es leña?

La leña es el producto de la vida y la muerte de un árbol. Está escrito que la Torá es un árbol de vida, cf. Proverbios 3:18. También Mashiaj se compara a sí mismo con un árbol, cf. Lucas 23:31; Juan 15:1. Esto nos enseña que el combustible que alimenta el fuego en nuestro corazón es la Torá y el Mesías. La vida y la muerte del Mesías ha creado suficiente leña para que podamos arder eternamente delante de HaShem. Cada mañana hay que poner más leña en su corazón para arder continuamente delante de HaShem.

La leña es añadida en la oración, la alabanza y el estudio de las Escrituras que cada creyente hace todas las mañanas. La única manera de poder mantener el fuego celestial ardiendo en nuestra vida es ponerle más leña. Es una tarea diaria.

Querido lector, si experimentas que el fuego de tu vida espiritual se está apagando, necesitas tomar en serio este mandamiento y orar cada mañana y leer y estudiar las Escrituras santas.

El oxígeno es parte del aire. La palabra hebrea para viento es “ruaj”.[1] Ruaj también se traduce como “Espíritu”. Esto nos enseña que el oxígeno para el fuego celestial es el Espíritu de HaShem. Si falta el Espíritu en la oración y la lectura, el fuego se va a apagar.

Que tampoco falte el calor en nuestra devoción a HaShem. El calor podría simbolizar el amor y la intensidad de nuestra entrega, en hebreo “kavaná”.

¡Asegúrate que el fuego no se apague en tu vida!

En 2 Timoteo 1:6 está escrito:

“Por lo cual te recuerdo que avives el fuego del don de Elohim que hay en ti por la imposición de mis manos.”

En este caso se trata del fuego del don de ser anunciador de las buenas nuevas (en griego “evangelista”).

6:15 “Entonces uno tomará de ella un puñado de flor de harina de la ofrenda de cereal, con su aceite y todo el incienso que hay en la ofrenda de cereal, y la quemará sobre el altar; es aroma agradable, su ofrenda memorial para HaShem.” – Aquí se habla de todo el incienso que hay en la ofrenda de cereal. Según Rashí, esto nos enseña que todas las oblaciones tenían incienso, no solamente la primera, que está mencionada en la parashá anterior, cf. Levítico 2:1-2.

6:17 “No se cocerá con levadura. Se la he dado como parte de mis ofrendas encendidas; es cosa santísima, lo mismo que la ofrenda por el pecado y la ofrenda por la culpa.” – Hay dos diferentes tipos de ofrenda en cuanto al nivel de santidad. Hay ofrendas santísimas, en hebreo “kodshei kadasim”, y ofrendas menos sagradas, en hebreo “kadasim kalim”.

Las ofrendas más sagradas son las siguientes:

· Olá – ofrenda de ascensión

· Jatat – ofrenda de pecado

· Asham – ofrenda de culpa

· Shelamim tsibur – ofrenda de paz de la comunidad

· Minjá – oblación

Las ofrendas menos sagradas son las siguientes:

· Shelamim yajid – ofrenda de paz de un individuo

· Todá – ofrenda de agradecimiento

· Bejor – un animal primogénito macho

· Maaser behemá – el diezmo de los animales

· Pesaj – el sacrificio de pascua

Aquellos sacrificios de alto nivel de santidad que se pueden comer, sólo pueden ser ingeridos por los sacerdotes varones en el área del atrio del tabernáculo o templo. Esos animales tenían que ser sacrificados en el lado norte del altar.

Los sacrificios menos sagrados que se pueden comer, podían ser comidos en el atrio del templo o dentro de las murallas de Yerushalayim por los sacerdotes y sus familias. Esos animales podían ser sacrificados en cualquier lugar dentro del atrio.

El resto de la ofrenda de paz individual y el sacrificio de Pesaj podían ser comidos dentro de las murallas de la ciudad santa por todos los israelitas, hombres, mujeres y niños, que estaban ritualmente puros. La mayoría de los corderos de Pesaj fueron sacrificados fuera del templo, pero siempre dentro de las murallas de la ciudad de HaShem.

6:18 “Todo varón entre los hijos de Aharón puede comerla; es una ordenanza perpetua por todas vuestras generaciones tocante a las ofrendas encendidas para HaShem. Todo lo que las toque quedará consagrado.” – Incluso el varón hijo de Aharón con defecto en su cuerpo, que no podía oficiar como sacerdote, podía comer de este sacrificio de alto nivel de santidad, cf. 21:21-22.

Aquí vemos como la Torá marca la diferencia entre hombres y mujeres en cuanto al servicio delante de HaShem en este mundo. El varón tiene mayor responsabilidad para dirigir el culto en la congregación y en el hogar. Por otro lado no hay diferencia entre los sexos en el servicio celestial según el orden de Malki-Tsedek, como está escrito en Gálatas 3:28:

“No hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay hombre y mujer; porque todos sois uno en el Mesías Yeshúa.”

La diferencia entre los sexos ha sido puesta en este siglo por HaShem. En el siglo venidero, los que van a ser transformados, no tendrán sexo, sino que serán como los ángeles en el cielo, como está escrito en Marcos 12:25:

“Porque cuando resuciten de entre los muertos, ni se casarán ni serán dados en matrimonio, sino que serán como los ángeles en los cielos.”

No podemos mezclar las edades. Algunos predican que ya no hay diferencia en cuanto al liderazgo entre hombres y mujeres en la comunidad mesiánica. Pero mientras no haya venido la resurrección y la transformación no tenemos el derecho de borrar estas diferencias. Los varones son los que deben llevar la mayor responsabilidad para el servicio a HaShem en la congregación y en el hogar hasta que venga el Mesías de nuevo y nos transforme.

Segunda aliyá, 6:19 – 7:10

6:20 “Esta es la ofrenda que Aharón y sus hijos han de ofrecer a HaShem el día de su unción: la décima parte de una efá de flor de harina como ofrenda perpetua de cereal, la mitad por la mañana y la mitad por la tarde.” – Los sacerdotes comunes ofrecen esta oblación solamente en el día de su instalación en el ministerio. Pero el sumo sacerdote lo tendrá que hacer todos los días, para que sea una “ofrenda perpetua”, como también está escrito en Levítico 6:22:

El sacerdote, que de entre los hijos de Aharón sea ungido en su lugar, la ofrecerá. Por ordenanza perpetua será totalmente quemada para HaShem.

Esta oblación del sumo sacerdote, que ofreció dos veces al día, tenía que ser costeada por él mismo.

Tercera aliyá, 7:11-38

7:12 “Si lo ofrece en agradecimiento, entonces, juntamente con el sacrificio de agradecimiento, ofrecerá tortas sin levadura amasadas con aceite, y obleas sin levadura untados con aceite, y tortas de flor de harina bien mezclada, amasadas con aceite.” – El agradecimiento producido por un milagro o una intervención divina, se expresa por medio de un sacrificio de paz. Basándose en el Salmo 107 se han sacado cuatro razones por las cuales este sacrificio debe ser ofrecido:

· Salmo 107:4 – por haber sido protegido en un viaje por el desierto

· Salmo 107:10 – por haber sido liberado de la prisión

· Salmo 107:17 – por haber sido recuperado o sanado de una enfermedad

· Salmo 107:23 – por haber sido protegido en un viaje marítimo

En el Salmo 107:22 está escrito:

“Ofrezcan también sacrificios de agradecimiento y pregonen sus obras con cantos de júbilo.”

En Jonás 2:1-9 está escrito:

“Entonces oró Yoná a HaShem su Elohim desde el vientre del pez, y dijo: En mi angustia clamé a HaShem, y Él me respondió. Desde el seno del Sheol pedí auxilio, y tú escuchaste mi voz; pues me habías echado a lo profundo, en el corazón de los mares, y la corriente me envolvió; todas tus encrespadas olas y tus ondas pasaron sobre mí. Entonces dije: "He sido expulsado de delante de tus ojos; sin embargo volveré a mirar hacia tu santo templo." Me rodearon las aguas hasta el alma, el gran abismo me envolvió, las algas se enredaron a mi cabeza. Descendí hasta las raíces de los montes, la tierra con sus cerrojos me ponía cerco para siempre; pero tú sacaste de la fosa mi vida, oh Eterno, Elohim mío. Cuando en mí desfallecía mi alma, de HaShem me acordé; y mi oración llegó hasta ti, hasta tu santo templo. Los que confían en vanos ídolos su propia misericordia abandonan, mas yo con voz de agradecimiento te ofreceré sacrificios. Lo que prometí, pagaré. La salvación es de HaShem.”

En el Salmo 27:6 está escrito:

“Entonces será levantada mi cabeza sobre mis enemigos que me cercan; y en su tienda ofreceré sacrificios con voces de júbilo; cantaré, sí, cantaré alabanzas a HaShem.”

En el Salmo 50:14, 23 está escrito:

“Ofrece a Elohim sacrificio de agradecimiento, y cumple tus votos al Altísimo... El que ofrece sacrificio de agradecimiento me honra; y al que ordena bien su camino, le mostraré la salvación de Elohim.”

En el Salmo 116:17 está escrito:

“Te ofreceré sacrificio de agradecimiento, e invocaré el nombre de HaShem.”

Hoy en día, cuando no hay templo, el que haya sido liberado de alguna de estas cuatro cosas, debe recitar una bendición especial de agradecimiento, llamada “birkat hagomel”, en lugar de la ofrenda de agradecimiento.

7:13 “Con el sacrificio de sus ofrendas de paz en agradecimiento, presentará su ofrenda con tortas de pan leudado.” – Según el Talmud,[2] cada uno de los cuatro tipos de oblación consistía en diez piezas de pan.

7:14 “Y de ello presentará una de cada ofrenda como contribución a HaShem; será para el sacerdote que rocía la sangre de las ofrendas de paz.” – El sacerdote recibió un pan de cada clase de oblación, en total cuatro diferentes panes, lo cual corresponde al diezmo de la ofrenda. El resto de los panes fue comido por el que ofrecía.

7:20 “Pero la persona que coma la carne del sacrificio de las ofrendas de paz que pertenecen a HaShem, estando impura, esa persona será cortada de entre su pueblo.” – Aquí se habla de la impureza ritual del cuerpo de una persona. El castigo de “karet”, o “cortamiento”, implica que su alma sea cortada de su fuente espiritual y recibe un castigo directo del cielo. Según Rashí, implica morir antes de tiempo y sin hijos.

Se puede ver una similitud entre comer de las ofrendas de paz en agradecimiento, que consistía en carne y pan, y comer la mesa del Señor. Al comer la mesa del Señor Yeshúa con una actitud de rechazo y desprecio hacia los hermanos, es como comerlo en un estado de impureza, y produce un juicio divino. Por causa de que los santos en Corinto no habían reconocido a sus hermanos como parte del mismo cuerpo, cayeron bajo juicio y muchos recibieron enfermedades y murieron antes de tiempo, como está escrito en 1 Corintios 11:27-32:

“De manera que el que coma el pan o beba la copa del Señor indignamente, será culpable del cuerpo y de la sangre del Señor. Por tanto, examínese cada uno a sí mismo, y entonces coma del pan y beba de la copa. Porque el que come y bebe sin discernir correctamente el cuerpo, come y bebe juicio para sí. Por esta razón hay muchos débiles y enfermos entre vosotros, y muchos duermen. Pero si nos juzgáramos a nosotros mismos, no seríamos juzgados. Pero cuando somos juzgados, el Señor nos disciplina para que no seamos condenados con el mundo.”

El mensaje que se está dando al comer del pan, que simboliza la entrega del Mesías por su congregación, es que todos somos un cuerpo en él, como está escrito en 1 Corintios 10:17:

“Puesto que el pan es uno, nosotros, que somos muchos, somos un cuerpo; pues todos participamos de aquel mismo pan.”

Entonces al tomar una parte de ese pan junto con los demás, hay una proclamación de unidad. El problema que hubo en Corinto fue que los que estaban tomando este pan, y así proclamaban su unidad con el cuerpo de los creyentes, luego vivían en divisiones y actitudes de crítica y desprecio hacia los demás. No se puede proclamar una cosa y vivir otra. No se puede predicar algo que uno no vive. Tal actitud trae el juicio divino sobre el culpable. En este caso el juicio produjo enfermedades y muerte antes de tiempo. Así que si hay muchos enfermos y algunos que mueren jóvenes en nuestras congregaciones, tendremos que preguntarnos: ¿qué tipo de actitudes tenemos entre nosotros? ¡Qué importante es el amor entre los santos!

7:26 “Y no comeréis sangre, ni de ave ni de animal, en ningún lugar en que habitéis.” – Esto significa que se puede comer la sangre de los peces puros y de los saltamontes puros. Solamente la sangre de aves y de animales terrestres está prohibida.

7:34 “Sus propias manos traerán ofrendas encendidas a HaShem. Traerá la grasa con el pecho, para que el pecho sea mecido en vaivén delante de HaShem.” – La ofrenda mecida, también llamada “vaivén”, fue movida por el sacerdote hacia delante y hacia atrás, y luego hacia arriba y hacia abajo. El significado de estos movimientos es que HaShem dirige y gobierna sobre el mundo que está en las cuatro direcciones y que Él es el dueño de los cielos y la tierra.

Cuarta aliyá, 8:1-13

8:2 “Toma a Aharón y con él a sus hijos, y las vestiduras, el aceite de la unción, el novillo de la ofrenda por el pecado, los dos carneros y la cesta del pan sin levadura” – Ahora Moshé recibe la orden de instalar a los sacerdotes en su ministerio. Esta instalación duraba siete días y terminó en el primer mes del segundo año después de la salida, cf. Éxodo 29:30, 35-37; Levítico 8:35. El mishkán fue definitivamente levantado el primer día del primer mes del año, cf. Éxodo 40:2, 17.

8:12 “Y derramó del aceite de la unción sobre la cabeza de Aharón y lo ungió, para consagrarlo.” – Según Rashí, primero vertió el aceite sobre su cabeza y después ponía aceite con su dedo entre las cejas de los ojos.

Quinta aliyá, 8:14-21

8:15 “Después Moshé lo degolló y tomó la sangre y con su dedo puso parte de ella en los cuernos del altar por todos los lados, y purificó el altar. Luego derramó el resto de la sangre al pie del altar y lo consagró, para hacer expiación por él. ” – Moshé servía como sacerdote durante los siete días de instalación de los sacerdotes. Él hizo todos los sacrificios y enseñó así a Aharón y sus hijos cómo hacer todo el servicio en el mishkán.

Sexta aliyá, 8:22-29

8:22 “Luego presentó el segundo carnero, el carnero de la consagración, y Aharón y sus hijos pusieron sus manos sobre la cabeza del carnero.” – Según Rashí, esto es una ofrenda de paz, cf. Éxodo 29:22, 28, porque el término “miluim”, traducido como “consagración”, tiene un sentido similar al término “shlamim”, que significa “ofrenda de paz”. “Miluim” significa “llenuras” y “shlamim” significa “plenitudes”.

Séptima aliyá, 8:30-36

8:28 “Después Moshé tomó todo esto de las manos de ellos y lo quemó en el altar sobre la ofrenda de ascensión. Fue ofrenda de consagración como aroma agradable, ofrenda encendida para HaShem.” – La ofrenda de consagración tenía que ser quemada sobre, o después de, la ofrenda de ascensión. Esto nos enseña que el ministerio sacerdotal está basado sobre la entrega total. Si no hay entrega total en un siervo de HaShem, su ministerio no va a ser agradable delante de Él.

8:30 “Y tomó Moshé del aceite de la unción y de la sangre que estaba sobre el altar, y roció a Aharón y sus vestiduras, y a sus hijos y las vestiduras de sus hijos; y consagró a Aharón y sus vestiduras, y a sus hijos y las vestiduras de sus hijos con él.” – La unción fue rociada tanto sobre Aharón como sobre sus vestiduras. Esto nos enseña que hay una unción personal y una unción ministerial. Lo personal viene primero, luego lo ministerial. La unción personal sirve para funcionar en la vida diaria, en la vida familiar, y es más importante que la unción ministerial. Es importante que el que tiene una función ministerial en el pueblo de HaShem no descuide su familia y su vida personal. Hay muchos ejemplos de siervos grandes de HaShem que solamente han cuidado la unción de su ropa, su ministerio, pero han fracasado en su vida familiar, su cuerpo. La unción, el Espíritu del Mesías, ha sido dada para influir primeramente en tu vida personal y familiar, y luego en tu vida ministerial.


En esta parashá se encuentran los mandamientos 131-148 de los 613.

131. Precepto de quitar las cenizas del Altar diariamente, Levítico 6:10 (6:3).

132. Precepto de encender fuego en el Altar diariamente, Levítico 6:13 (6:6).

133. Prohibición de apagar el fuego del Altar, Levítico 6:13 (6:6).

134. Precepto de comer los restos de las oblaciones de harina [menajot], Levítico 6:16 (6:9).

135. Prohibición de preparar los restos de las oblaciones de harina como jámets, (sustancia leudada), Levítico 6:17 (6:10).

136. Precepto del Kohén Mayor de ofrecer una oblación de harina dos veces al día, Levítico 6:20 (6:13).

137. Prohibición de comer la oblación de harina de un kohén, Levítico 6:23 (6:16).

138. Precepto de los kohanim de ofrecer la ofrenda de pecado [jatat], Levítico 6:25 (6:18).

139. Prohibición de comer de una ofrenda de pecado [jatat] cuya sangre es rociada en el Altar interior, dentro del Santuario, Levítico 6:30 (6:23).

140. Precepto de los kohanim de ofrecer una ofrenda de culpa [asham] conforme a las reglas estipuladas por la Torá, Levítico 7:1.

141. Precepto de los kohanim de ofrecer la ofrenda de paz [shelamim] conforme a las reglas estipuladas por la Torá, Levítico 7:1-2.

142. Prohibición de dejar la carne de una ofrenda de agradecimiento [todá] hasta la mañana, Levítico 7:15.

143. Precepto de quemar el sobrante de las ofrendas, Levítico 7:17.

144. Prohibición de comer una ofrenda considerada como pigu1 [ofrecida con una intención que la descalifica], Levítico 7:18.

145. Prohibición de comer de una ofrenda consagrada que se volvió impura, Levítico 7:19.

146. Precepto de quemar una ofrenda consagrada que se volvió impura, Levítico 7:19.

147. Prohibición de comer sebo [jé1ev], Levítico 7:23.

148. Prohibición de comer la sangre de un animal terrestre o de una ave, Levítico 7:26.









[1] Strong H7306 rûach, roo'-akh, A primitive root; properly to blow, that is, breathe; only (literally) to smell or (by implication perceive (figuratively to anticipate, enjoy): - accept, smell, X touch, make of quick understanding.

[2] Menajot 77b.


5 de febrero de 2010

PARASHA SEMANAL

PARASHAH KI TISÁ


Iojanán bar Moreh

La parashah Ki Tisá (“Cuando tomes”) consta de los versos comprendidos desde Shemot 30:11 hasta 34:35. Sigue haciendo parte de la segunda parte del libro de Shemot sobre la finalidad de la Redención, el Servicio al Eterno. En esa forma se instruye sobre el medio shekel para el santuario, la pila de bronce, el aceite de unción y el incienso. Pero luego se narra el triste episodio del becerro de oro, la intercesión de Mosheh y el pacto renovado.

Nos hemos propuesto en este ciclo de lectura de la Torah estudiar más halájicamente las mitzvot del Eterno habiendo ya desarrollado enfoques exegéticos y devocionales. Hemos sido redimidos para servir al Eterno y no hay mayor servicio que obedecer a sus mandatos. Es así como en esta porción de la Torah nos encontramos con los siguientes mandamientos:

105. Precepto de donar la mitad de un shekel (siclo de plata) cada año, Éxodo 30:13.

106. Precepto para un kohén de lavarse los pies y las manos cuando realice su servicio en el santuario, Éxodo 30:19-20.

107. Precepto de ungir con el aceite de la unción a cada Kohén Gadol (Sumo Sacerdote) y a cada rey de Israel, Éxodo 30:25.

108. Prohibición de que un extraño unte su cuerpo con el aceite de la unción, Éxodo 30:32.

109. Prohibición de reproducir el aceite de la unción según la fórmula establecida por la Torá, Éxodo 30:32.

110. Prohibición de reproducir el sahumerio según la fórmula establecida por la Torá, Éxodo 30:37.

111. Prohibición de comer o beber de una ofrenda a un ídolo, Éxodo 34:12, 15.

112. Precepto de dejar descansar la Tierra de Israel en el séptimo año, Éxodo 34:21.

113. Prohibición de comer carne con leche, Éxodo 34:21.

El primer Precepto lo encontramos en Shemot 30:12-16. Dice así el texto:

כִּ֣י תִשָּׂ֞א אֶת־רֹ֥אשׁ בְּנֵֽי־יִשְׂרָאֵל֘ לִפְקֻֽדֵיהֶם֒ וְנָ֨תְנ֜וּ אִ֣ישׁ כֹּ֧פֶר נַפְשׁ֛וֹ לַֽיהוָֹ֖ה בִּפְקֹ֣ד אֹתָ֑ם וְלֹא־יִֽהְיֶ֥ה בָהֶ֛ם נֶ֖גֶף בִּפְקֹ֥ד אֹתָֽם: יג זֶ֣ה יִתְּנ֗וּ כָּל־הָֽעֹבֵר֙ עַל־הַפְּקֻדִ֔ים מַֽחֲצִ֥ית הַשֶּׁ֖קֶל בְּשֶׁ֣קֶל הַקֹּ֑דֶשׁ עֶשְׂרִ֤ים גֵּרָה֙ הַשֶּׁ֔קֶל מַֽחֲצִ֣ית הַשֶּׁ֔קֶל תְּרוּמָ֖ה לַֽיהֹוָֽה: יד כֹּ֗ל הָֽעֹבֵר֙ עַל־הַפְּקֻדִ֔ים מִבֶּ֛ן עֶשְׂרִ֥ים שָׁנָ֖ה וָמָ֑עְלָה יִתֵּ֖ן תְּרוּמַ֥ת יְהוָֹֽה: טו הֶֽעָשִׁ֣יר לֹֽא־יַרְבֶּ֗ה וְהַדַּל֙ לֹ֣א יַמְעִ֔יט מִֽמַּֽחֲצִ֖ית הַשָּׁ֑קֶל לָתֵת֙ אֶת־תְּרוּמַ֣ת יְהֹוָ֔ה לְכַפֵּ֖ר עַל־נַפְשֹֽׁתֵיכֶֽם טז וְלָֽקַחְתָּ֞ אֶת־כֶּ֣סֶף הַכִּפֻּרִ֗ים מֵאֵת֙ בְּנֵ֣י יִשְׂרָאֵ֔ל וְנָֽתַתָּ֣ אֹת֔וֹ עַל־עֲבֹדַ֖ת אֹ֣הֶל מוֹעֵ֑ד וְהָיָה֩ לִבְנֵ֨י יִשְׂרָאֵ֤ל לְזִכָּרוֹן֙ לִפְנֵ֣י יְהֹוָ֔ה לְכַפֵּ֖ר עַל־נַפְשֹֽׁתֵיכֶֽם:

12 Ki tisá el rosh bené Israel lifqudehem venatnú ish kóper nafshó laAdonai bifqod otam veló ihieh bahem négef bifqod otam 13 zeh itnú kol haober al hapqudim majatzit hashéqel beshéqel haqódesh esrim gerah hashéqel majatzit hashéqel terumah LaAdonai 14 kol haober al hapqudim mibén esrim shanah vamálah itán trumat Adonai 15 heashir lo iarbeh vehadal lo iamit mimajatzit hashéqel latet et trumah Adonai lejaper al nafshotejem 16 velaqajtá et késef hakipurim meet bené Israel venatatá otó al abodat óhel moed vehaiah libné Israel lezikarón lifné Adonai lejaper al nafshotejem

12 Cuando tomes el número de los hijos de Israel conforme a la cuenta de ellos, cada uno dará a YHWH el rescate de su persona, cuando los cuentes, para que no haya en ellos mortandad cuando los hayas contado. 13 Esto dará todo aquel que sea contado; medio siclo, conforme al siclo del santuario. El siclo es de veinte geras. La mitad de un siclo será la ofrenda a YHWH. 14 Todo el que sea contado, de veinte años arriba, dará la ofrenda a YHWH. 15 Ni el rico aumentará, ni el pobre disminuirá del medio siclo, cuando dieren la ofrenda a YHWH para hacer expiación por vuestras personas. 16 Y tomarás de los hijos de Israel el dinero de las expiaciones, y lo darás para el servicio del tabernáculo de reunión; y será por memorial a los hijos de Israel delante de YHWH, para hacer expiación por vuestras personas.

Quisiéramos responder algunas preguntas que se levantan de la lectura del mandamiento. ¿Están prohibidos los censos? ¿el mandamiento es para los reyes o para cualquier judío que cuente a otros judíos? ¿Por qué hay que pagar un rescate cuando se hace un censo? ¿Por qué tanto detalle en determinar lo que vale un shéqel? ¿Obliga a todos los judíos hombres y mujeres pagar el medio siclo? ¿Por qué no menores de veinte años? ¿Qué tenía que ver el santuario con lo que se recogiera en un censo? ¿El mandamiento fue solo para hacer el Tabernáculo o tiene un alcance perpetuo? ¿Qué tiene que ver la expiación con estos asuntos de dinero?

¿Cuál es el sentido general del pasaje?

Unos interpretan que lo principal del pasaje no es tanto la forma de hacer los censos sino la ordenanza a Mosheh para recaudar dinero del pueblo por medio del censo, tanto por cabeza, para el servicio del Tabernáculo. Esto se debía hacer cuando él contara el pueblo. Algunos piensan que se refiere sólo al primer conteo de ellos, cuando se creó el Tabernáculo; y que este impuesto compensara lo que fue deficiente en las contribuciones voluntarias para el acabado de la obra, o más bien para el comienzo del servicio en el tabernáculo.

Otros piensan que la ordenanza fue dada para ser repetida en cualquier emergencia y siempre cuando la gente fuera contada. Pero las escuelas rabínicas son de la opinión que iba a ser un tributo anual, que sólo fue iniciado cuando Moisés numeró primero la gente.

¿Están prohibidos los censos?

No es que los censos en general estén prohibidos. De hecho debido a un censo ordenado por los romanos, los padres de nuestro Rebe y Mashiaj tuvieron que viajar de Nazaret en Galilea a Belén en Judá para empadronarse y así se pudo cumplir la profecía de Mijah (Miqueas) 5:2: tú, Belén Efrata, pequeña para estar entre las familias de Judá, de ti me saldrá el que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de la eternidad.

Tampoco es que los censos, dentro del pueblo de Israel hechos por los mismos israelitas, estén prohibidos, sino que se deben cumplir ciertas condiciones para efectuar el censo. El mismo Eterno ordenó varias veces censar al pueblo.

La frase en hebreo dice literalmente: “cuando alces la cabeza” (ki tisá et rosh) para querer decir “cuando tomes censo”. Pero según dice Rashí, cuando se desee tomar -es decir, hacer— la cuenta total del número de los israelitas para saber cuántos son, no se cuenten por cabeza, es decir, directamente. "No debía contar a cada persona individual y directamente. En vez de ello, que cada uno entregue un medio siclo [shéqel] de plata y luego contar los siclos; de este modo se sabrá su número total.

El versículo indica que cuando se desee hacer el censo de Israel, no hay que hacerlo directamente, sino que cada individuo debe entregar un objeto cualquiera que sea "expiación por su alma" y luego contar los objetos para indirectamente saber cuántos individuos hay. Según Sifté Jajamim también se pudo haber utilizado otro objeto en vez de los medios siclos de plata, pero una vez que era necesario entregar algún objeto, se eligieron los medios siclos de plata para obtener la plata necesaria para fabricar las basas del Tabernáculo.

De esta manera de entender el mandamiento, es costumbre en las comunidades judías que el jazán no cuente directamente las personas para averiguar si hay miniam. Se suele contar los talits o las kipot presentes.

¿Por qué no contar directamente?

La Escritura dice “para que no haya plaga en ellos”. En Bet Shemuel (2 Sam) 24:1-10 se cuenta que el rey David, desatendiendo la condición, ordenó hacer el censo de todos los israelitas e inmediatamente después una plaga afectó al pueblo, a consecuencia de la cual murieron setenta mil personas.

Esta forma indirecta de censo es interpretada en un espectro amplio de ideas. Esta variedad de ideas surge de la dificultad para comprender la razón que la misma Torah ofrece para este censo indirecto; a saber: "... Habrán de ofrecer, cada hombre, el rescate de su alma ante Adonai, al censarlos; para que no haya en ellos mortandad, al censarlos." (Versículo 12).

La palabra נגף "negef", que se traduce como plaga, también se puede traducir abstractamente como mortandad, y quiere decir también, derrota u obstáculo.

El contar directamente hace que uno pose los ojos sobre lo que va contando. Rashi, reconociendo dentro del judaísmo una explicación ampliamente trasmitida y fuertemente popularizada en la edad media, dice literalmente: "Ya que cuando se procede a censar o a contar algo domina en ello el עין הרע "Ain harah",.

El עין הרע, "Ain harah" -ojo del malo, popularmente, mal de ojo, ha sido objeto de escritos y comentarios, tanto en el Talmud como en toda la literatura rabínica.

Algunos exégetas, entre ellos, Rabi Itzjaq Arama y Abarbanel, dicen que, indudablemente, esto era una creencia popular muy difundida.

Rabbi Itzjaq Arama, captando esta superstición, entiende que la Torah, para desarraigar la misma, trata de hacerlo gradualmente. Es por ello que se le dirá al hombre que, a través de ese medio siclo (moneda asequible para cualquier persona de la época) que él aportará para un fin noble, su error será expiado.

Recanati, citando a su vez el libro del Zohar, llama al עין הרע "Ain harah" -el ojo del mal como מדת הדין " "mídat hadin" -el atributo de rigor- que es uno de los Atributos de Eloha. El esquema que presenta Recanatti es el siguiente: Todo lo que posee el ser humano, incluyendo su misma vida es una bendición de Eloha. El hombre tiene que aceptarlo con modestia, entendiendo lo efímero que es todo lo que posee, incluyendo su vida. Cuando el hombre cuenta su riqueza o el número de personas que componen su grupo, tribu, ejército, se debe a una suerte de soberbia del hombre, pareciendo indicar con ello la posesión absoluta de las cosas o personas, cosa que provoca la ira de Eloha. Y esa ira se manifestará por medio de la naturaleza misma creada por Eloha (en este caso la plaga) que afectará al hombre soberbio o al hombre que asume actitudes de soberbia,

¿Por qué se escogió que la cuenta se hiciera a través de medios shéqels?

El Rabi Itzjaq Arama, presenta un esquema distinto al de Recanati. El entiende, citando a su vez fuentes rabínicas, que el ser humano es dual y esta condición es inherente a su misma creación, por lo tanto está compuesto de impulsos positivos, que él llama fuerzas, así como de impulsos negativos. Estas fuerzas o impulsos están distribuidos en forma equilibrada y forman la personalidad de cada ser humano. El ser humano deberá cuidar las fuerzas negativas que están dentro de él y que conforman "la mitad" de su persona, por lo tanto, si esta mitad se deteriora, habrá que "reparar" dicho deterioro. De allí que, el medio siclo, esté simbolizando esa parte negativa materialista que puede desequilibrar al ser humano. A través de este aporte del medio siclo que el hombre hará, tomará conciencia de su realidad y reparará o rectificará sus errores y completará armoniosamente su personalidad "así como el medio siclo cuando se une con otro medio siclo forma un todo armonioso" y de allí que esta recaudación de medios siclos sea llamada por la Torah: כסף הכפורים, késef hakipurim" -la plata de las expiaciones- y לכפר על נפשתיכם "lejaper al nafshotejem" -para expiar por vuestras vidas-.

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