5 de marzo de 2026

Enseñanza sobre el Kitvé Talmidim Rishonim (Keter)

1. Mandamientos: un sistema de justicia social

Análisis basado en las palabras de Rabenu Iehoshúa de Natzrat

Contexto inicial

En Mateo 23:23, Rabenu Iehoshúa declara:

"Ay de ellos, de los Jajamim y de los Perushim que diezman la hierbabuena, el eneldo, la granada, pero roban cuando abandonan lo que es de mayor peso, esto es, los requisitos de la Torá, que son: el altruismo (Jésed), la verdad (emet) y la perseverancia (emuná) Estos decretos son dignos de hacer y no deben de olvidarse"

Esta declaración nos introduce a los mishpatim de la Toráh, que representan su sistema social de justicia, basado en tres principios fundamentales:

  1. Jeséd (altruismo)
  2. Emet (verdad)
  3. Emuná (perseverancia)

Cada uno de estos principios se ejemplifica en los patriarcas:

  • Jeséd en Avraham Avinu
  • Emet en Itzjak Avinu
  • Emuná en Iaacov Avinu

Por ahora, nos enfocaremos en el principio de Jeséd, representado en Avraham Avinu. Como afirma Rabenu Iehoshúa en Juan 8:39-40:

"Ellos le contestaron, y le dijeron: Abraham es nuestro padre. Iehoshua les dijo: Si sois hijos de Abraham, haced las obras de Abraham. Pero ahora procuráis matarme, a mí que os he dicho la verdad que oí de Dios. Esto no lo hizo Abraham."

¿Qué es Jeséd?

Jeséd es una midá tová (atributo positivo), una cualidad elevada que implica ser dadivoso. No se trata únicamente de dar objetos materiales, sino de tener la capacidad de dar de manera desinteresada, ya sea tiempo, atención, cuidado, o cualquier otro recurso, sin esperar nada a cambio.

El fundamento de Jesed en la creación

El salmista afirma en Salmos 89:2:

"Porque dije: Para siempre será edificada la misericordia; en los cielos mismos establecerás tu fidelidad."

Esto nos enseña que Olam Jeséd Ievané (el mundo está construido con Jeséd). La creación misma es un acto de Jeséd puro por parte del Creador.

  • Dios no necesita de nada, ya que es autosuficiente.
  • La creación es una expresión pura de amor y bondad, sin condiciones ni expectativas.

Por ejemplo, ¿qué hemos hecho para merecer el aire, la vista o la lluvia? Nada. Todo esto es un regalo gratuito del Creador, un reflejo de Su bondad absoluta.

Jeséd vs. Tzedaká

Es importante diferenciar Jeséd de Tzedaká (justicia o rectitud):

  1. Tzedaká implica cumplir con una obligación moral o legal.
    • Ayudar a la viuda, al huérfano o al hambriento es un acto de Tzedaká, no de Jeséd.
    • Es un mandato (mitzvá) que nace de la obligación de hacer lo correcto.
  2. Jeséd, en cambio, no es una obligación, sino un deseo puro de dar desinteresadamente.

Por ejemplo, mientras que alimentar a una persona hambrienta es un acto de justicia, dar de manera desinteresada, sin obligación ni expectativa, es Jeséd.

Jeséd como imitación del Creador

Jeséd no nace de un sentimiento de compasión o pena, sino de un deseo genuino de beneficiar a otros. Quien posee esta cualidad elevada imita al Creador, cuya esencia es dar de manera altruista.

Por eso el salmista afirma:

"Olam Jeséd Ievané" – "El mundo está fundado por Jeséd."

Jeséd es el pilar que sostiene la creación y nos invita a reflejar la bondad divina en nuestras vidas.

Aplicación práctica:

  1. Tratar a todos con dignidad y respeto.
  2. Hay que asegurar que nuestras decisiones reflejen honestidad y rectitud.
  3. Construir una comunidad basada en principios divinos.

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