Enseñanza sobre el Kitvé Talmidim Rishonim (Keter)
1. Mandamientos: un
sistema de justicia social
Análisis basado en las
palabras de Rabenu Iehoshúa de Natzrat
Contexto inicial
En Mateo 23:23, Rabenu
Iehoshúa declara:
"Ay de ellos, de los
Jajamim y de los Perushim que diezman la hierbabuena, el eneldo, la granada,
pero roban cuando abandonan lo que es de mayor peso, esto es, los requisitos de
la Torá, que son: el altruismo (Jésed), la verdad (emet) y la perseverancia
(emuná) Estos decretos son dignos de hacer y no deben de olvidarse"
Esta declaración nos
introduce a los mishpatim de la Toráh, que representan su sistema social de
justicia, basado en tres principios fundamentales:
- Jeséd (altruismo)
- Emet (verdad)
- Emuná (perseverancia)
Cada uno de estos
principios se ejemplifica en los patriarcas:
- Jeséd en Avraham Avinu
- Emet en Itzjak Avinu
- Emuná en Iaacov Avinu
Por ahora, nos
enfocaremos en el principio de Jeséd, representado en Avraham Avinu. Como
afirma Rabenu Iehoshúa en Juan 8:39-40:
"Ellos le
contestaron, y le dijeron: Abraham es nuestro padre. Iehoshua les dijo: Si sois
hijos de Abraham, haced las obras de Abraham. Pero ahora procuráis matarme, a
mí que os he dicho la verdad que oí de Dios. Esto no lo hizo Abraham."
¿Qué es Jeséd?
Jeséd es una midá tová
(atributo positivo), una cualidad elevada que implica ser dadivoso. No se trata
únicamente de dar objetos materiales, sino de tener la capacidad de dar de
manera desinteresada, ya sea tiempo, atención, cuidado, o cualquier otro
recurso, sin esperar nada a cambio.
El fundamento de Jesed en
la creación
El salmista afirma en
Salmos 89:2:
"Porque dije: Para
siempre será edificada la misericordia; en los cielos mismos establecerás tu
fidelidad."
Esto nos enseña que Olam
Jeséd Ievané (el mundo está construido con Jeséd). La creación misma es un
acto de Jeséd puro por parte del Creador.
- Dios no necesita de nada, ya que es
autosuficiente.
- La creación es una expresión pura de
amor y bondad, sin condiciones ni expectativas.
Por ejemplo, ¿qué hemos
hecho para merecer el aire, la vista o la lluvia? Nada. Todo esto es un regalo
gratuito del Creador, un reflejo de Su bondad absoluta.
Jeséd vs. Tzedaká
Es importante diferenciar
Jeséd de Tzedaká (justicia o rectitud):
- Tzedaká implica cumplir con una
obligación moral o legal.
- Ayudar a la viuda, al huérfano o al
hambriento es un acto de Tzedaká, no de Jeséd.
- Es un mandato (mitzvá) que nace de
la obligación de hacer lo correcto.
- Jeséd, en cambio, no es una
obligación, sino un deseo puro de dar desinteresadamente.
Por ejemplo, mientras que
alimentar a una persona hambrienta es un acto de justicia, dar de manera
desinteresada, sin obligación ni expectativa, es Jeséd.
Jeséd como imitación del
Creador
Jeséd no nace de un
sentimiento de compasión o pena, sino de un deseo genuino de beneficiar a
otros. Quien posee esta cualidad elevada imita al Creador, cuya esencia es dar
de manera altruista.
Por eso el salmista
afirma:
"Olam Jeséd
Ievané" – "El mundo está fundado por Jeséd."
Jeséd es el pilar que
sostiene la creación y nos invita a reflejar la bondad divina en nuestras
vidas.
Aplicación práctica:
- Tratar a todos con dignidad y
respeto.
- Hay que asegurar que nuestras
decisiones reflejen honestidad y rectitud.
- Construir una comunidad basada en
principios divinos.
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