31 de agosto de 2010

Parashá 51 Nitsavim

Parashá 51 Nitsavim

Deuteronomio 29:10(9) – 30:20
Por Dr. S. K. Blad
Prohibida toda reproducción lucrativa.

Aliyás de la Torá (los años cuando se lee Nitsavim por separado):

1. 29:10-12 (9-11 heb.)
2. 29:13-15 (12-14 heb.)
3. 29:16-29 (15-28 heb.)
4. 30:1-6
5. 30:7-10
6. 30:11-14
7. 30:15-20
8. Maftir: 30:18-20

Aliyás de la Torá (cuando se lee Nitsavim junto con VaYelej):

1. 29:10-29 (9-28 heb.)
2. 30:1-6
3. 30:7-14
4. 30:15 – 31:6
5. 31:7-13
6. 31:14-19
7. 31:20-30
8. Maftir: 31:28-30

Haftará: Isaías 61:10 – 63:9
Los Escritos Apostólicos: Revelación 17:1 – 18:24
Aliyás de los Escritos Apostólicos:

1. Revelación 17:1-8
2. Revelación 17:9-18
3. Revelación 18:1-8
4. Revelación 18:9-14
5. Revelación 18:15-24

Comentarios
Nitsavim

Significa “(estáis) de pie”.

Primera aliyá, 29:10-12 (9-11 heb.)

29:10(9) “Hoy estáis todos vosotros en presencia de HaShem vuestro Elohim: vuestros jefes, vuestras tribus, vuestros ancianos y vuestros oficiales, todos los hombres de Israel” – En esta última renovación del pacto antes de la entrada en la tierra prometida están incluidos todos, también los que habían salido de Egipto y que no habían nacido dentro del pueblo de Israel, como está escrito en Éxodo 12:38a:

“Subió también con ellos una multitud mixta”

Esta multitud mixta de otras nacionalidades habían hecho la conversión en Egipto antes de comer del cordero de pesaj, porque ningún varón extranjero podía participar del cordero sin estar circuncidado en la carne, lo cual implica una conversión al judaísmo, como está escrito en Éxodo 12:48-49:

“Pero si un extranjero reside con vosotros y (quiere) celebrar la Pascua a HaShem, que sea circuncidado todo varón, y entonces que se acerque para celebrarla, pues será como un nativo del país; pero ninguna persona incircuncisa comerá de ella. La misma Torá se aplicará tanto al nativo como al extranjero que habite entre vosotros.”

Los conversos de las naciones que han entrado en el pacto deben ser tratados de la misma manera que los israelitas nativos.

Segunda aliyá, 29:13-15 (12-14 heb.)

29:14-15(13-14) “Y no hago sólo con vosotros este pacto y este juramento, sino también con los que están hoy aquí con nosotros en la presencia de HaShem nuestro Elohim, y con los que no están hoy aquí con nosotros” – Esto nos enseña que este pacto incluye a los que no habían nacido todavía, lo cual puede compararse con la oración de Yeshúa en Juan 17:20-21 donde está escrito:


“Mas no ruego sólo por éstos, sino también por los que han de creer en mí por la palabra de ellos, para que todos sean uno. Como tú, oh Padre, (estás) en mí y yo en ti, que también ellos estén en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste.”

Tercera aliyá, 29:16-29 (15-28 heb.)
29:18(17) “no sea que haya entre vosotros hombre o mujer, familia o tribu, cuyo corazón se aleje hoy de HaShem nuestro Elohim para ir y servir a los dioses de aquellas naciones; no sea que haya entre vosotros una raíz que produzca fruto venenoso y ajenjo.” – Esta raíz de amargura es la idolatría de los antepasados de Avraham, como se ve en Josué 24:2 donde está escrito:

“Y Yehoshúa dijo a todo el pueblo: Así dice HaShem, Elohim de Israel: "Al otro lado del río habitaban antiguamente vuestros padres, es decir, Teraj, padre de Avraham y de Najor, y servían a otros dioses.”

En Hebreos 12:15 está escrito:

“Mirad bien de que nadie deje de alcanzar la gracia de Elohim; de que ninguna raíz de amargura, brotando, cause dificultades y por ella muchos sean contaminados.”

Según la segunda regla de interpretación del nivel pshat, por la similitud de expresiones (guezerá shavá), la raíz de amargura de la cual se habla aquí se refiere a la idolatría, al igual que en el texto de Deuteronomio.

29:19(18)b “…a fin de arruinar tanto la (tierra) regada como la sedienta.” – Esta es la traducción correcta según Najmánides. Sin embargo, según Rashí y Onkelos debe ser entendido: “para sumar las faltas involuntarias a las faltas conscientes”.

29:28(27) “y HaShem los desarraigó de su tierra con ira, con furor y con gran enojo, y los arrojó a otra tierra, hasta hoy.” – Según el Talmud[1] es una referencia a las diez tribus que tendrán que permanecer en otra tierra hasta que venga el siglo venidero. La palabra “hasta hoy”, literalmente “como en este día”, es interpretada como una referencia al olam habá, el siglo venidero.

23 de agosto de 2010

Parasha Ki Tavó

Parashá 50 Ki Tavó
Deuteronomio 26:1 – 29:9(8)
Por Dr. S. K. Blad
Prohibida toda reproducción lucrativa.


Aliyás de la Torá:

1. 26:1-19
2. 27:1-10
3. 27:11-26
4. 28:1-14
5. 28:15-57
6. 28:58 – 29:1 (28:69 heb.)
7. 29:2 (1 heb.) - 29:9 (8 heb.)
8. Maftir: 29:7(6) - 9 (8)

Haftará: Isaías 60:1-22

Código Real (HaTsofen HaMaljutí): Revelación 15:1 – 16:21

Aliyás del CR:

1. Revelación 15:1-8
2. Revelación 16:1-5
3. Revelación 16:6-12
4. Revelación 16:13-16
5. Revelación 16:17-21

Comentarios

Ki Tavó

Significa “cuando llegues”.

Primera aliyá, 26:1-19

26:1-2 “Y sucederá que cuando llegues a la tierra que HaShem tu Eloha te da por herencia, tomes posesión de ella y habites en ella, tomarás lo primero de todos los frutos del suelo que recojas de la tierra que HaShem tu Eloha te da, y las pondrás en una canasta e irás al lugar que HaShem tu Eloha escoja para establecer su nombre.” – Esta ofrenda también es mencionada en Éxodo 23:19a y 34:26a, donde está escrito:

“Traerás lo primero (reshít) de las primicias (bikurim) de tu tierra a la casa de HaShem tu Eloha...”

La palabra hebrea que ha sido traducida como “primicias” es “reshit”,[1] y aparece en todos los tres textos. La palabra “bikurim”, “primicias” no aparece en el texto de Deuteronomio, sólo “reshít”, “lo primero”. Aun así, esta ofrenda es llamada “bikurim”. Según la Mishná,[2] la ofrenda de bikurim sólo se da del fruto de la tierra de Israel y, específicamente a las siete especies mencionadas en Deuteronomio 8:8. Como miel no se da la miel de abeja sino dátiles. No se entrega una ofrenda de bikurim de otras especies. El propósito de entregar los primeros frutos, que son los que más se aprecian, es mostrarle al Eterno que Él es el primero en nuestras vidas.
Cuando los primeros frutos empezaron a brotar fueron marcados con un hilito. Cuando habían madurado fueron llevados a Santuario entre shavuot y sukot. En el tiempo del templo solían ir familias enteras junto con otras personas de la misma ciudad. Iban caminando con sus canastas cargadas de las siete especias detrás de un toro cuyos cuernos fueron cubiertos de oro y con una guirnalda de ramas de olivo alrededor del cuello. El toro fue sacrificado como ofrenda de paz. Al acercarse a Yerushalayim la gente salía a recibirlos con gritos de alegría y con toque de flautas. Los levitas cantaban el Salmo 30 (que es una referencia a la resurrección del Mesías, la cual es simbolizada en las primicias, “bikurim”). Al llegar al monte del templo colocaban las canastas sobre los hombros para entrar en el atrio así. Los sacerdotes colocaban luego su mano debajo de cada canasta y juntos la mecían (tenufá) en todas las direcciones, para mostrar así que es una pertenencia del Eterno. Después las canastas fueron colocadas al lado del altar y se recitaba el texto de Deuteronomio 26:3, 5-10. Las cosas que había en las canastas fueron comidas por los sacerdotes.

Según Maimónides, el sacrificio de Bikurim requiere siete cosas:

1. Se lleva al lugar escogido por HaShem.
2. Se lleva en una canasta.
3. Se hace una declaración verbal.
4. Se entrega un sacrificio.
5. Se canta.
6. Se hace la ceremonia de tenufá – mecimiento.
7. Se pernocta en el lugar.

26:3 “Y te presentarás al sacerdote que esté en funciones en esos días y le dirás: "Declaro hoy a HaShem mi Eloha que he entrado en la tierra que HaShem juró a nuestros padres que nos daría."” – Este texto nos enseña la importancia de la identificación nacional e histórica con el pueblo de Israel. Todas las personas que hacían esta declaración en el templo no habían entrado físicamente en la Tierra. Pero pertenecían a un pueblo que una vez en la historia pasó a la tierra, y cada judío tendrá que identificarse con ese hecho como si él mismo lo hubiera vivido.

26:5 “Y responderás y dirás delante de HaShem tu Eloha: "Mi padre fue un arameo errante y descendió a Mitsrayim y residió allí, siendo pocos en número; pero allí llegó a ser una nación grande, fuerte y numerosa.” – Aram fue el quinto hijo de Shem, cf. Génesis 10:22. No es ancestro de Avraham. El tercer hijo de Shem Arfajshad (Arfaxad) fue ancestro de Avraham. ¿Cómo es que aquí está escrito que el padre de los israelitas fue un arameo?
Laván fue llamado “arameo”, cf. Génesis 25:19-20; 28:5. El tampoco fue descendiente de Aram. Parece ser que porque vivían en Padán-Aram fueron llamados arameos. El padre de Laván, Betuel y Yitsjak eran primos. La hija de Betuel fue Rivká. Así que Yitsjak se casó con la hija de su primo. El hermano de Rivká fue Laván, llamado “el arameo”. Pero no venía de ese Aram mencionado en Génesis 10. Uno de los hermanos de Betuel, Kemuel es llamado el padre de Aram. Ese otro Aram era, por tanto, primo de Laván. Yaakov y ese otro Aram fueron primos segundos.
Es probable que los descendientes de Aram en Génesis 10 hayan poblado la tierra llamada Padán-Aram. Ese Aram que mayormente es mencionado en las Escrituras es la tierra que hoy en día se llama Siria. Padán-Aram está más al norte, cruzando el río, en Mesopotamia. Es probable que Laván fuese llamado arameo por el hecho de hablar en arameo y habitar en esa área, aunque no era descendiente de Aram, hijo de Shem. Según Génesis 31:47, Laván hablaba en el idioma arameo.
¿Cómo es que Yaakov fue llamado arameo en la Torá? (Avraham fue llamado “hebreo”, no “arameo”) ¿Cómo vamos a entender esta oración?
La traducción Peshitta dice “Mi padre fue enviado a Aram”, refiriéndose a Yaakov que se fue enviado a la tierra donde estaba Laván. Otra traducción dice: “Un aramita (intentó) destruir a mi padre”. Otra traducción dice: “Un arameo quiso hacer perecer a mi padre” (Jumash HaMerkaz). Otra traducción dice: “Un arameo a punto de perecer fue mi padre”. Otra traducción dice: “Un aramí era la perdición de mi ancestro.”
Si entendemos la palabra como que Yaakov era arameo, tiene que ver con la tierra geográfica de Padán-Aram donde pasó veinte años de su vida, cuando tenía entre 77 y 97 años de edad. Es posible que por haber morado allí tanto tiempo, Yaakov fue llamado arameo, al igual que Laván que habitaba en esa tierra, sin ser descendiente de Aram, hijo de Shem. Jajam Dan ben Avraham escribe:

“¿Por qué HaShem mostró a Moshé que a la hora de traer las primicias al Señor debía decirse “un arameo a punto de perecer fue mi padre”? El contexto revela que definitivamente se trata de Yaakov. No es Avraham, ni Yitsjak, sino un hijo de Avraham, hijo de Yitsjak, Yaakov. ¿Cómo es que Yaakov, la segunda generación de Avraham, no es visto aquí como “el hebreo”, sino como “un arameo”? La razón es para mostrarnos que la descendencia de Avraham y Yitsjak no es biológica sino profética.”

Según Rashí, la palabra arameo no se refiere a Yaakov, sino a Laván que quiso destruir a Yaakov, como hemos visto en algunas de las traducciones.

Tema del Mes "IDENTIDAD"

IDENTIDAD

Centro de Estudios Maor Baolam

Por Avdiel ben Obed

Parte I

Contenido

DOS CAMINOS CUANDO SE ESCUCHA ACERCA DE LA RESTAURACIÓN DE ISRAEL

A) CAMINO ERRADO

B) CAMINO CORRECTO

Introducción:

En estos días está sucediendo algo sorprendente, muchas de las personas que practicaban la religión Cristiana están abandonándola y dirigiéndose a una vida conforme a la Torá. No solo a ‘algunos cristianos’ sino a Iglesias completas que están abandonando el Cristianismo. ¿A qué se debe esto? La respuesta es simple. Esto se debe al cumplimiento de las palabras de los Profetas, quienes dijeron que el Eterno llamaría a su pueblo Israel de entre todas las naciones a donde fueron esparcidos, y es obvio históricamente que Israel, específicamente el Reino del Norte, Efráim, fue sembrado entre las naciones. Esta restauración de identidad por masas ha hecho que aquellos que estudiaban los escritos de los primeros discípulos de Iehoshúa (mal llamado N.T), finalmente lean y entiendan dichos escritos bajo su contexto hebreo pro-Torá.

Ahora, podemos percibir ciertas discrepancias, que aún podríamos llamarles problemas, que están surgiendo entre las personas o congregaciones que abandonan el Cristianismo. Por ejemplo: ¿‘Creer’ en el Mesías te hace judío, israelí, o hebreo? El hecho de que alguien se de cuenta de que la religión Cristiana es una desviación de las enseñanzas del Mesías y de la Torá, no significa que esa persona tenga que ser judío. Por otra parte, ¿por qué las personas que abandonan el Cristianismo quieren ir al Judaísmo? La respuesta es: Falta de IDENTIDAD.

Veamos las siguientes dos tendencias, una llena de confusión y error, y otra basada en la realidad

DOS CAMINOS CUANDO SE ESCUCHA

ACERCA DE LA RESTAURACIÓN DE ISRAEL

A) CAMINO ERRADO:

1er Paso errado

CAMBIO DE RELIGIÓN

Buscando vida después de la muerte

El Cristianismo se enfoca en ‘la salvación de las almas’ para que estas no se pierdan en el infierno, sino que puedan tener vida en el mundo venidero, como si estuviera en sus manos el dar ese regalo. Para la religión Cristiana, Jesús vino a dar ese tipo de ‘salvación’ que llaman ‘vida eterna’ o ‘vida en el mundo venidero’, y el que no crea en Jesús se va a perder, lo que es igual a ‘quemarse en el infierno’. Ese concepto no tiene nada que ver con la Torá ni con los Escritos de los Primeros Discípulos. Ningún texto del mal llamado N.T. en donde aparezca la palabra ‘salvación’ (heb. ieshuá) se refiere a tener acceso en el mundo venidero, ninguno, sino a Liberación del mal proceder con el fin de la Restauración. Note como ejemplo (no lo que dice el texto hebreo de Mt., el cual es muy claro, sino simplemente note) lo que dice el mismo texto griego en Mt 1.21 en las propias Biblias cristianas: “llamarás su nombre Jesús porque él salvará a su pueblo de sus pecados”, en otras palabras según la misma Biblia Cristiana la Misión de Jesús no es otra que salvar a su pueblo (Israel) de sus iniquidades, y por ende es obvio que NO está hablando de vida en el mundo venidero, sino de la Restauración de Israel, de Liberar a un pueblo de su mal proceder pecaminoso, lo que llamamos en hebreo ietzer hara (la inclinación al mal que lleva al hombre a pecar), por esto la Salvación que llegó a la casa de Zakai (Zaqueo) no fue la vida en el mundo venidero, sino su restauración. Israel no se preocupa por tener vida en el mundo venidero, eso no se discute, sino que Israel se preocupa por su restauración y santificación.

Es un error pensar que alguien tiene que creer en el Mesías para tener acceso en el mundo venidero, como dijera la religión: “para ser salvo del infierno”. No hay duda de que todo el que siga fielmente la enseñanza del Mesías tendrá acceso al mundo venidero, pero eso no significa que aquel que no lo siga está condenado a no tener ‘vida eterna’. ¿A caso Noé creyó en el Mesías? ¿Y que sobre Enoc, Moisés, David, Elías Eliseo, y miles más? ¿Cuándo el Creador les dijo que creyeran en el Mesías para que fuesen “salvos”? Nunca.

Ahora, ¿por qué hago mención de todo esto? Pues bien, sucede que cuando el mensaje de la Restauración de Israel llega a oídos de una Iglesia, lo que mayormente sucede es que los congregados piensan que el asunto es de ‘vida eterna’, en otras palabras, como iglesia al fin, todos están adoctrinados por tradición en que el punto principal de todo es ‘vida eterna-vida en el mundo venidero’, entonces al darse cuenta de la falsedad de la religión Cristiana y querer buscar la verdad, creen que tienen que hacerse Israel o judíos para no perderse en el infierno. Esto hace que empiecen a mirar a una nueva religión: el ‘Judaísmo’, como el patrón a seguir, por esto cambian la estructura de la Iglesia a Sinagoga, empiezan a poner estandartes, estrellas de David, banderas de Israel y así un sin numero de cosas que los identifique como Judíos. Esto da pie al siguiente paso:

11 de junio de 2010

Parasha Semanal

PARASHAH QÓRAJ
Iojanán bar Moreh

Esta Parashah hace parte en su integridad de la segunda parte en que hemos dividido a Bemidvar referente a los eventos que se sucedieron durante los 38 años de peregrinación por el desierto, y toma su nombre del nombre del protagonista de uno de los episodios más trágicos acaecidos durante ese tiempo, como fue la rebelión de Qóraj.

La parashah estaría compuesta de las siguientes secciones:
Primera, la rebelión de Qóraj (Coré) (Bemidbar capítulo 16);
segunda, el florecimiento de la vara de Aharón (Bemidbar capítulo 17);
tercera, derechos y deberes de Aharón y los levitas (Bemidbar capítulo 18).

En realidad, las tres secciones forman una unidad, porque el evento de la vara de Aharón y los derechos y deberes de Aharón y los levitas se originan del caso de la rebelión de Qóraj.

Las mitzvot que encontramos en esta parashah son nueve (Mitzvot 388 a 396) y las cuatro primeras se originan precisamente a propósito de que en la revuelta de Qóraj los levitas q hacerse cargo de lo que es propio de los sacerdotes. Damos por sentado que es conocido todo el episodio de la revuelta de Qóraj para sobre esa base poder entender las cuatro primeras que vamos a analizar. Mitzvah 388: Precepto de custodiar la Tienda de la Cita (Bemidbar 18:4)
Mitzvah 389: prohibición para los cohanim de desempeñar el cargo de los leviim y para los leviim de desempeñar el cargo de los cohanim (Bemidbar 18:3) Mitzvah 390: Prohibición para alguien que no es cohén de entrar en el Santuario (Bemidbar 18:4) 391: Prohibición de descuidar el cargo de lo Santo y del Altar (Bemidbar 18:5) Como siempre empecemos primero con las palabras directas del Eterno:

18:3 Veshamerú mishmartejá umishméret kol-haohel, aj el kelé haqódesh veelhamizbeaj lo iqrabu, velo-iamutu gam-hem gam-atem 4 venilvú aleja veshamerú et mishméret ohel moed lejol abodat haohel, vezar lo-iqrab alejem 5 ushmartem et mishméret haqódesh veet mishméret hamizbeaj, velo-ihieh od qétzef al-bene Israel.

Ellos custodiarán tu cargo y el cargo de toda la Tienda, sin embargo a los utensilios sagrados y al altar no se aproximarán, para que no mueran ni ellos ni ustedes. 4 Ellos se unirán a ti y custodiarán el cargo de la Tienda de la Cita para todo el servicio de la Tienda, y ningún lego se acercará a ustedes. 5 Custodiarán el cargo de lo santo y el cargo del Altar, para que ya no haya furia contra los Hijos de Israel.

Verso 18:1 IHWH dijo a Aarón: Tú y tus hijos, y la casa de tu padre contigo, llevaréis la iniquidad del santuario; y tú y tus hijos contigo llevaréis la iniquidad de vuestro sacerdocio.
Antes de analizar los versos que corresponden a las mitzvot, partimos brevemente de los dos versos anteriores para ayudarnos a enmarcar el sentido y el alcance de las mitzvot que queremos analizar.

Como nos damos cuenta, las mitzvot, fuera de la tercera, están dirigidas a los sacerdotes e indirectamente a los levitas. IHWH dijo a Aarón. Por tanto estas mitzvot no recaen sobre el resto de los hijos de Israel (sean bene Iehudah o bene Abraham). En segundo lugar, los mandamientos tienen que ver con el Santuario.

Por tanto en ausencia del Santuario, los mandamientos aunque no están derogados, están en suspenso hasta que vuelva a haber templo. En resumen, lo que el Eterno les quiere decir a los cohanim, descendientes directos de Aarón es que el Eterno los responsabiliza por el error (la iniquidad) posible de los extraños, en todo lo que respecta a los objetos sacros que deberán
estar bajo la custodia de los sacerdotes, como son: el Arca Sagrada, el altar del incienso, la mesa y los demás utensilios sacros. Los sacerdotes los deben custodiar y advertir a cualquier extraño que se dispusiere a tocarlos. Así mismo cargarán con la responsabilidad (la iniquidad de vuestro sacerdocio) si no advierten a los levitas (como sucedió con Qóraj) que lo que no es de incumbencia de los hijos de Leví no incursionen por inadvertencia en su servicio. Era recordarle a los sacerdotes algo que ya había hablado el Eterno en el libro de Shemot 28:38: y llevará Aarón las faltas cometidas en todas las cosas santas, que los hijos de Israel hubieren consagrado en todas sus santas ofrendas; Verso 18:2 Y a tus hermanos también, la tribu de Leví, la tribu de tu padre, haz que se acerquen a ti y se junten contigo, y te servirán; y tú y tus hijos contigo serviréis delante del tabernáculo del testimonio. Es una referencia a los hijos de Guershón y a los hijos de Merarí. No se trataba de acabar con el ministerio de los levitas por culpa de la rebelión de Qóraj, sino de juntarlos para la tarea asignada a ellos como era, por ejemplo, custodiar los
pórticos y para nombrar de entre ellos tesoreros e intendentes.

Verso 18:3 Ellos custodiarán tu cargo y el cargo de toda la Tienda, sin embargo a los utensilios sagrados y al altar no se aproximarán, para que no mueran ni ellos ni ustedes Los hijos de Coat, por ejemplo, no debían acercarse a los utensilios sagrados y al altar porque esto traería muerte a ellos y a los sacerdotes, Bemidbar 4:15: Y cuando acaben Aarón y sus hijos de cubrir el santuario y todos los utensilios del santuario, cuando haya de mudarse el campamento, vendrán después de ello los hijos de Coat para llevarlos; pero no tocarán cosa santa, no sea que mueran.

Shabat Shalom!

12 de mayo de 2010

PARASHA SEMANAL

PARASHAT BEMIDBAR
Iojanán bar Moreh

Introducción al libro de Bemidbar (“En el desierto”) o Números

El libro deriva su nombre de “Números” en la tradición cristiana del hecho de que sus páginas narran el censo de Israel. Pero según la costumbre hebrea de nombrar los libros por las primeras palabras, se llama Bemidbar “en el Desierto”. El libro, sin embargo, es conocido por los rabinos de la Mishnah como ohsuepv anuj = Jumash hapequdim = el libro de los censados (Mishnah Yomá Cap 7, Mishnah 1) Históricamente, Números prosigue la narración comenzando desde el punto donde Éxodo la ha dejado, y es el libro de las peregrinaciones que el pueblo redimido tuvo que
realizar por el desierto.

Pero tipológicamente, Números es el libro del servicio y conducta del pueblo de Elohim, y completa así, con los libros precedentes, un hermoso orden de carácter espiritual: Génesis, el libro de la creación y la caída; Éxodo, el libro de la redención; Levítico, el libro de la adoración y comunión; y Números, el libro de aquello que debe venir a continuación: servicio y conducta. Es importante notar que nada se dejó a la voluntad propia de cada individuo. Cada siervo fue numerado, le fue indicado su lugar en la familia y asignado un servicio específico.

El paralelo en el Nuevo Pacto es 1 Cor 12 (los dones del Espíritu y su ordenamiento en el Cuerpo del Mesías) …Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho. Porque a éste es dada por el Espíritu palabra de sabiduría; a otro, palabra de ciencia según el mismo Espíritu; a otro, fe por el mismo Espíritu; y a otro, dones de sanidades por el mismo Espíritu. A otro, el hacer milagros; a otro, profecía; a otro, discernimiento de espíritus; a otro, diversos géneros de lenguas; y a otro, interpretación de lenguas. Pero todas estas cosas las hace uno y el mismo Espíritu, repartiendo a cada uno en particular como él quiere. Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo..

La historia del pueblo durante estos 38 años muestra, por un lado, el cuidado constante y la misericordia de Adonai y, por otra, su santidad y sus juicios; mientras que las leyes y las ordenanzas dadas a ellos fueron necesarias para la organización del bienestar de Israel.
El libro parece consistir en tres partes:

La primera (Nm 1:1- 10:10) en que se detallan las preparaciones para la marcha
desde Sinai.
La segunda (Nm 10:11 – 21:35) la historia de las jornadas de Israel a través del
desierto.
2
Y la tercera (Nm 22 –26) los varios incidentes en la parte este del Yarden (Jordán).

Si examinamos cada una de estas partes, encontramos que la parte primera se compone de cuatro secciones:

1. Los números y el orden de salida de cada una de las tribus (Nm 1-2), y el nombramiento de los levitas al servicio de ellos (3-4).

2. Leyes concernientes al más alto ordenamiento espiritual del pueblo culminando en la bendición sacerdotal (5-6).

3. Los tres últimos incidentes antes de dejar Sinaí (7:1-9:14).

4. Las señales para la marcha en el desierto (9:15-10:10). La parte segunda nos cuenta el peregrinaje de Israel por el desierto en sus tres etapas:

1. De Sinaí a Parán, cerca de Kadesh, detallando todo lo que sucedió (10:10-14:45).

2. Desde el anuncio de la muerte de la generación que vino de Egipto a la reunión del
pueblo en Kadesh en el año 14 después del éxodo (15-19).

3. La marcha desde Kadesh hasta el monte Hor y sus eventos (20-21). Finalmente la parte tercera consiste en 5 secciones:

1. Los atentados de Moab y Midian contra Israel (22-25).
2. Un censo reciente y las ordenanzas conexas (25-27).
3. Algunas leyes sagradas dadas en vista del asentamiento en Canaan (28-30).
4. La victoria sobre Midian, la división del territorio ganado, junto con una revisión del
pasado (31:1-33:49).
5. Algunas directrices de prospectiva para la toma de posesión de la Tierra Prometida
(33:50-36:13)

Este libro no contiene "mitzvot ledorot", los que hacen la esencia de la historia espiritual judía, pero sí un número apreciable de "mitzvot hasha'á " normas que se referían a la vida en el desierto y al cuidado especial que había que tener de la dimensión espiritual de la vida.
La travesía del desierto requería orden, organización y disciplina que aparecían en forma de mitzvot. El plan que Elohim había concebido para esta generación era el camino al Yarden, para asentarse en la tierra de promisión.

Pero la generación de adultos que había salido de Egipto fue dor lo-hajin libó = “generación que no dispuso su corazón” (Tehilim (Sal) 78:8). Surgirán estados de crisis que culminarán con la decisión divina de que no sería esa generación que salió de Israel la que entraría a la Tierra Prometida.

Sin embargo, algunos comentaristas rabínicos nos hacen caer en la cuenta de que “Yirmiyahu (Jeremías) recordará, en el nombre de Elohim, la travesía del desierto con cariño "Vé, proclama a los oídos de Jerusalén y diles que así ha dicho YHVH: 'Me acuerdo de ti, de la lealtad de tu juventud, del amor de tu noviazgo, cuando andabas en pos de mí en el desierto, en una tierra no sembrada” (2:2). De lo que se infiere que los hijos de Israel durante la travesía manifestaron amor a Elohim.

7 de mayo de 2010

Parasha Semanal BEHAR/BEJUKOTAI

Parashá 33 BeJukotai

Levítico 26:3 – 27:34



Aliyás de la Torá:

  1. 26:3-5
  2. 26:6-9
  3. 26:10-46
  4. 27:1-15
  5. 27:16-21
  6. 27:22-28
  7. 27:29-34
  8. Maftir: 27:32-34

Haftará: Jeremías 16:19 – 17:14

Los Escritos Apostólicos: Mateo 27:1 – 28:20

BeJukotai

Significa “en mis estatutos”.

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Primera aliyá, 26:3-5

26:3 “Si andáis en mis estatutos y guardáis mis mandamientos para ponerlos por obra” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “mis estatutos” es “jukotai”. Como hemos dicho antes, un mandamiento que es denominado “juk” es un tipo de mandamientos que no tiene una explicación lógica y entendible a primea vista. Este es el tipo de mandamientos más difícil para el hombre, porque no solamente tiene que esforzarse para cumplirlo, sino también tiene que librar una batalla en su mente a la hora de obedecerlo. Como no entiende bien la razón por la que tiene que cumplir ese tipo de mandamientos, la mente natural tiende a revelarse y despreciar el juk, cf. v. 15, 43. Por esta razón, la mente que no ha sido transformada por la Torá no ayuda al hombre a poner por obra los mandamientos de carácter juk. El juk es el mandamiento que más eleva al hombre espiritualmente, porque crea en el hombre una obediencia sin lógica, sin que la mente le apoye y así le obliga a subir a un nivel espiritual más alto. La obediencia al juk tiene que ver con una relación de Padre-hijo. El hijo no entiende por qué el padre le ordena algo, pero obedece simplemente porque el padre lo ha dicho, no porque haya una explicación del por qué tiene que hacer esto o aquello. Nuestra obediencia al mandamiento juk crea una relación de obediencia en un nivel más profundo en espíritu y en amor. Aunque no entendamos, obedecemos, simplemente porque Papá nos lo ha dicho. Por lo tanto el juk nos eleva por encima de lo natural, de lo lógico, de lo que es obvio, según el razonamiento humano, y nos lleva a una altura espiritual de relación y de revelación profundas con nuestro Padre celestial. Los mandamientos de carácter juk están íntimamente ligados al Mesías. Por eso son tan importantes.

Además de tener que enfrentar la resistencia para cumplir el mandamiento juk en nuestro cuerpo y en nuestra mente, recibimos también los ataques de los enemigos de la Torá. Como ellos no pueden entender la razón por la que fueron dados estos estatutos, se burlan de nosotros y de nuestro Padre que nos dio la Torá para ser cumplida.

Así que, la tentación principal que tenemos es que dejemos de cumplir los mandamientos de carácter juk. Esta es la razón por la que este texto primero menciona este tipo de mandamientos. Si andamos en los juks de HaShem y guardamos el resto de sus mandamientos poniéndolos por obra, no solamente estudiándolos o hablando de ellos o pensando en cumplirlos, sino verdaderamente transformándolos a una convivencia diaria en nuestras vidas, ENTONCES recibiremos todas las bendiciones que están involucradas en el pacto.

Este versículo empieza con una de las palabras más importantes de las Escrituras: “si” condicional, en hebreo “im”. Esta palabra pone al hombre en una posición de autoridad para elegir. Con la entrega de la Torá el hombre ya no es un esclavo, es libre. Tiene la libertad para elegir entre la bendición y la maldición. Tiene el poder en su boca y en sus manos para escoger entre la vida y la muerte. Esta autoridad fue dada al pueblo de Israel por medio del pacto en Sinai.

Esto nos enseña que cada uno de nosotros tiene la capacidad en nuestras bocas y en nuestras manos para cambiar el rumbo de nuestras vidas. Pero ese poder no lo tenemos en nosotros mismos, sino que HaShem nos lo ha dado. Por medio de la entrega de su Torá y los pactos a Israel, hemos recibido la autoridad para dirigir nuestras vidas y las vidas de nuestros hijos. Y por medio del Mesías, los gentiles podrán entrar en Israel y obtener los mismos privilegios. Nosotros podemos elegir cómo queremos que sea nuestro futuro.

Es posible que nuestra situación pueda ser miserable por las maldiciones que nos hayan alcanzado por nuestros propios pecados, los pecados de nuestros padres y de nuestra nación. Pero HaShem nos ha dado el poder para cambiar el futuro de nuestras vidas y de nuestra nación. ¿Cómo se manifiesta ese poder? Por medio de una sola palabra: “im”. Si obedecemos los estatutos y el resto de los mandamientos, entonces nuestro futuro y el futuro de nuestra nación será cambiado. Tanto la obediencia como la desobediencia de un individuo puede cambiar el rumbo de una nación entera. Tú tienes en tu mano el poder para cambiar esta nación. ¿Cómo? Por medio de tu obediencia a los mandamientos. ¿Quieres cambiar tu vida para bien? Obedece los mandamientos que te aplican. ¿Quieres cambiar esta nación? Pon los juks por obra. Si todos los demás pecan, tú no tienes que pecar por eso. Si todos los demás quebrantan la Torá, tú no tienes que quebrantar la Torá por eso. Tú puedes ir en contra de la corriente y ser diferente, ser santo, ser luz y sal. Este es tu llamado. Si quieres ser obediente, HaShem te ayudará a ser fiel en medio de una generación perversa y maligna. El poder está en tu boca y en tus manos, ¡úsalo!

La palabra hebrea “im” empieza con la primera letra del alfabeto hebreo, la alef. La última letra de la sección de las bendiciones, en el versículo 13, es la última letra del alfabeto hebreo, la tav. Así que en estos versículos hay un resumen de todo el mensaje de las Escrituras desde el principio hasta el fin, desde la alef hasta la tav. ¿Cuál es el mensaje? Si eres fiel serás bendecido en todo sentido. La obediencia es la que trae bendiciones en nuestras vidas. La desobediencia trae maldiciones sobre la vida personal, familiar y nacional. ¿Quieres ser bendecido con riquezas, paz y la presencia de HaShem, según las promesas de estor versículos? ¿Cómo puedes lograrlo? No es por medio del estudio de la Torá. Tampoco es por medio de la oración sin cesar. Ni es por medio de dar dinero a los pobres o a la obra de HaShem. No es por medio de la alabanza u otros sacrificios. Es por medio de la obediencia. La obediencia es mejor que los sacrificios, como está escrito en 1 Samuel 15:22:

Y Shmuel dijo: ¿Se complace HaShem tanto en ofrendas de ascensión y sacrificios como en la obediencia a la voz de HaShem? He aquí, el obedecer es mejor que un sacrificio, y el prestar atención, que la grosura de los carneros.

La obediencia a la Torá de Moshé es el camino a la bendición. La obediencia a los mandamientos que se encuentran en Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio es el camino a la prosperidad, como está escrito en Josué 1:7-8:

Solamente sé fuerte y muy valiente; cuídate de cumplir toda la Torá que Moshé mi siervo te mandó; no te desvíes de ella ni a la derecha ni a la izquierda, para que tengas éxito dondequiera que vayas. Este rollo de la Torá no se apartará de tu boca, sino que meditarás en él día y noche, para que cuides de hacer todo lo que en él está escrito; porque entonces harás prosperar tu camino y tendrás éxito.

Alguno dirá: “Es imposible cumplir todos los mandamientos.” “HaShem no dio la Torá para que fuera cumplida porque el hombre no es capaz de hacerlo.”

Entonces surge una pregunta: ¿Por qué el Padre celestial dio una Torá al hombre que le es imposible cumplir? ¿No dice la misma Torá que el mandamiento no es demasiado difícil?, como está escrito en Deuteronomio 30:11-16:

Este mandamiento que yo te ordeno hoy no es muy difícil para ti, ni está fuera de tu alcance. No está en el cielo, para que digas: "¿Quién subirá por nosotros al cielo para traérnoslo y hacérnoslo oír a fin de que lo guardemos?" Ni está más allá del mar, para que digas: "¿Quién cruzará el mar por nosotros para traérnoslo y para hacérnoslo oír, a fin de que lo guardemos?" Pues la palabra está muy cerca de ti, en tu boca y en tu corazón, para que la guardes. Mira, yo he puesto hoy delante de ti la vida y el bien, la muerte y el mal; pues te ordeno hoy amar a HaShem tu Elohim, andar en sus caminos y guardar sus mandamientos, sus estatutos y sus decretos, para que vivas y te multipliques, a fin de que HaShem tu Elohim te bendiga en la tierra que vas a entrar para poseerla.

Si fuera imposible cumplir la Torá, ¿cómo es posible que David dice de sí mismo que era justo?, como está escrito en 2 Samuel 22:21-25:

HaShem me ha premiado conforme a mi justicia; conforme a la pureza de mis manos me ha recompensado. Porque he guardado los caminos de HaShem, y no me he apartado impíamente de mi Elohim. Pues todas sus ordenanzas estaban delante de mí, y en cuanto a sus estatutos, no me aparté de ellos. También fui íntegro para con Él, y me guardé de mi iniquidad. Por tanto HaShem me ha recompensado conforme a mi justicia, conforme a mi pureza delante de sus ojos.”

Si fuera imposible cumplir la Torá, ¿cómo es posible que los padres de Yojanán haMatbil podían hacerlo?, como está escrito en Lucas 1:6:

Ambos eran justos delante de Elohim, y se conducían intachablemente en todos los mandamientos y preceptos del Señor.

Otro dirá: “La Torá es sólo para el pueblo judío, no para los gentiles”.

Si fuera así, entonces no habría pecadores entre los gentiles. Como el pecado es la infracción de la Torá, si no hay Torá no hay pecado, cf. 1 Juan 3:4; 1 Corintios 15:56; 1 Timoteo 1:8-11. Si la Torá no es para los gentiles, tampoco hay pecado entre los gentiles y si no hay pecado entre los gentiles, los gentiles no necesitan ser salvos y ¡el Mesías murió en vano por ellos!

26:4 “yo os daré vuestras lluvias en su tiempo, y la tierra dará sus productos, y los árboles del campo darán su fruto.” – El primer resultado de la obediencia es que habrá lluvias desde el cielo en su tiempo. La lluvia en la tierra de Israel es muy importante. Si no hay lluvia no hay alimentos, y si no hay alimentos hay hambre y muerte. Así que la bendición de la lluvia es fundamental para la vida en la tierra de Israel.

Aquí habla de la lluvia en su tiempo. Las lluvias principales en Israel caen en el otoño y en la primavera. En los meses Tishrí y Jeshván viene la lluvia temprana y alrededor del mes de Nisán viene la lluvia tardía. La lluvia temprana es la más fuerte y prepara la tierra para la siembra. La lluvia tardía es menos fuerte pero más importante, porque ayuda a la cosecha a madurar correctamente. Estas dos lluvias son las principales en la tierra de HaShem, como está escrito en Deuteronomio 11:14:

Él dará a vuestra tierra la lluvia a su tiempo, lluvia temprana y lluvia tardía, para que recojas tu grano, tu mosto y tu aceite.

En Joel 2:23 está escrito:

Hijos de Tsión, regocijaos y alegraos en HaShem vuestro Elohim; porque Él os ha dado la lluvia temprana justa, y ha hecho descender para vosotros la lluvia, la lluvia temprana y la tardía como en el principio.

En Jacobo 5:7 está escrito:

Por tanto, hermanos, sed pacientes hasta la venida del Señor. Mirad cómo el labrador espera el fruto precioso de la tierra, siendo paciente en ello hasta que recibe la lluvia temprana y la tardía.

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