8 de diciembre de 2011

Respuesta a Pregunta Sobre las Iglesias que Menciona Apocalipsis

Respuesta a Pregunta Sobre las Iglesias que Menciona Apocalipsis
Por Oshia Meir Simja
Parte I

Introducción


Es importante antes de iniciar a responder esta pregunta que dilucidemos algunos conceptos que si bien nunca se han enseñado en la tradición cristiana son muy importantes, los cuales nos harán comprender mejor este tipo de escritos, dejando por un lado los prejuicios leamos con detenimiento estos datos a manera de introducción, iniciaremos a responder.

Contexto Histórico

En su libro Los Apocalipsis el profesor Antonio Piñero catedrático de filología Griega de la Universidad Complutense de Madrid y especialista en lengua literaria, escribe que existen 45 textos apocalípticos apócrifos judíos, cristianos y gnósticos. Es claro que esta idea para muchos es un poco difícil de digerir, sin embargo la evidencia histórica es clara.

Estos textos fueron escritos en un periodo de seiscientos años, entre la mitad del siglo III a. de E.C. y los siglos III/IV d. de E.C. Existen un poco mas pero son más tardíos, a partir del siglo VI o VII d. de E.C. y tienen menor interés. Es normal que la gente piense que solo existe un escrito de esta clase, que lleva el nombre de Juan, El Apocalipsis por excelencia, el libro que cierra la colección de textos que la tradición cristiana llama Nuevo Testamento. Resulta interesante, sin embargo que el judaísmo y el “cristianismo primitivo” nos han legado muchos más escritos de este género, que son muy interesantes para conocer la idea sobre el final de los tiempos y las expectativas de futuro que albergan tanto judíos como cristianos, dado que a partir del surgimiento del cristianismo como religión, estas ideas –o al menos muchas de ellas- están muy enraizadas en su mente hasta hoy día.

Terminología

ἀποκάλυψις
apokálupsis
Revelación:- revelación, manifestación, manifestar, descubrir

שְׁכַח
shekákj
(caldeo); correspondiente a mediante la idea de revelar o quitar la cubierta de una cosa cubierta u olvidada; descubrir (literalmente o figurativamente):- hallar.

Es un vocablo griego que se utilizaba ya antes de la era cristiana y que tenía sentido de descubrir, por ejemplo el cuerpo la cabeza, “Quitar un velo” o “Desvelar” algún misterio o secreto. Pero su aparición, su utilización solemne, casi como un titulo, en Apocalipsis o Revelación de Juan (La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para mostrar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto; y la dio a conocer), hizo que desde ese momento se denominara así a otros libros que contenían develaciones o misterios, sobre lo referido a los tiempos del Fin. De la misma manera se designó también como “Apocalíptica” al género literario de los libros que trataban de alguna forma este tema y revelaban los secretos análogos, como la suerte de los justos en el más allá.

Género Literario
Siguiendo el orden de Ideas, no es tan fácil caracterizar este tipo de libros ni hacer un repertorio de ellos, porque algunas veces son tan variados en forma y pensamiento. Podemos tener en nuestras manos un libro que su tema general no sea sobre la “Apocalíptica” pero que incluya ciertas partes en su contenido con relación a esta temática. Por esta razón los estudiosos del tema prefieren hablar de un “género Literario amplio” la apocalíptica, que se caracteriza, en primer lugar por ciertos rasgos estilísticos o características literarias comunes:

a. Los apocalipsis son literatura de revelación, normalmente para un grupo restringido.
b. Los apocalipsis ocultan normalmente el nombre del Autor.
c. El Autor es un Visionario (profeta) Los secretos que desvela a su público los ha recibido de Dios por medio de una Visión, sueño inspirado, un Viaje celeste, un éxtasis del alma que se ve arrebatada a los cielos.
d. Estas visiones se expresan en un lenguaje especifico, en forma de largos discursos o bien un dialogo entre el ser humano y el revelador divino.
e. En Muchos casos interviene un ángel o un ser celeste que acompaña al vidente en su viaje.
f. El contenido de la visión o el tema se relaciona de algún modo con la raza humana o con el fin del los tiempos, principalmente de la historia de Israel.

El porqué de los Escritos Apocalípticos

Estos escritos están íntimamente relacionados con la historia de Israel y los deseos de liberación de la opresión que los extranjeros ejercían hacia este pueblo. Esta idea se fue formando en el pueblo en general y en especial en algunos grupos de piadosos (Jasidicos) que se destacaban de entre el pueblo por su conocimiento de la Tora y su observancia. La apocalíptica tiene pues que ver con las esperanzas nacionales de salvación y con el concepto de “Mesianismo” que poco a poco se va generando en Israel – en especial a partir del siglo III y II a. de .E.C. y que luego heredarán los cristianos.

Afirmar entonces que la apocalíptica está separada de Israel, es una burla a la historia y al conocimiento, dado que sin Israel no podría existir este género. Consecuentemente aquellas personas que pretenden a través de estos textos influir temor, miedo, lo hacen bajo el fundamento de un desconocimiento y de intereses personales, engañando a muchos con la idea de destrucción y del Infierno.

La Apocalíptica desde la perspectiva Hebrea

Aunque la autoría muchos de estos textos se les atribuyen a judíos piadosos, los expertos han creído ver influencias del pensamiento religioso de fuera de Israel. Algo aparentemente extraño pero es así. Ideas sobre la inmortalidad del alma, la existencia de otra vida, la resurrección y los premios y castigos en un mundo no situado en la tierra no son ideas judías originarias y no existían en el pueblo israelita en el siglo V a. de E.C., eran productos de la religiosidad y de la mística griega de hacía siglos que se extendieron fuera de Grecia y que habían sido asimilados por el judaísmo desde la época de la invasión del pensamiento helénico en tiempo de Alejandro Magno. No cabe duda que la influencia Helénica fue grande.

Existen dos formas de cómo poder abordar este libro desde la perspectiva hebrea:

-interpretación sobre el plano natural (o plano literal llamado en hebreo Peshat)
-Interpretación sobre el plano de Midrash (es decir plano espiritual, mística)

En este estudio abordaremos solamente la interpretación del plano natural.

Apocalipsis Judíos

La salvación de la literatura apocalíptica en general se debe al cristianismo, en cuyas biblias aparecían estas obras. El canon hebreo las rechazó y lo mismo hizo el canon cristiano cuando fue establecido:

Los Libros de Henoc. Toman como personaje a Henoc (Génesis 5,24), quien trató con Dios antes de ser arrebatado a los cielos. El libro etiópico de Henoc se conservó en la Biblia etiópica, que lo consideró como sagrado. Fue escrito en hebreo o arameo entre los siglo II y I a. de E- C. y la versión etiópica se realizó a partir de la traducción griega. El libro eslavo de Henoc o libro de los secretos de Henoc fue escrito en griego en el siglo I de la era cristiana por un judío o judeocristiano palestino y se ha conservado en lengua eslava. El patriarca realiza un viaje por los siete cielos y recibe una serie de revelaciones.

El Libro de los Jubileos. Escrito hacia el 100 a. C. Tiene una presentación cronológica, pues divide en "jubileos" (períodos de 49 años) los acontecimientos relatados desde el Génesis hasta el capítulo 12 del Éxodo. Cada jubileo se divide en 7 series de 7 años, y cada año tiene 364 días. Comenta gran parte del Génesis y pasajes del Éxodo. El propósito es establecer un calendario jubilar para la observancia de las fiestas religiosas y los días consagrados.

Salmos de Salomón. Son 18 himnos parecidos a los salmos canónicos conservados en varios manuscritos de la biblia griega. Se escribieron en hebreo, pero sólo se conserva la traducción griega y una siríaca. Fueron canónicos durante mucho tiempo para muchas iglesias cristianas. Se compusieron aproximadamente entre 68 y 40 a. de e. C.

Testamentos de los doce Patriarcas. Son doce discursos dirigidos a sus descendientes por los hijos de Jacob. Nos ha llegado la versión griega, pero parece que el original era hebreo o arameo. Se trata de una obra judía precristiana con interpolaciones cristianas, aunque hay quien ha propuesto un origen esenio. Se debió componer entre 130 y 63 a. de E.C. En cada testamento hay una introducción a la vida del patriarca, lecciones morales basadas en su vida y una breve conclusión mesiánica y apocalíptica.

Oráculos sibilinos. El personaje pagano de la sibila pasa a los judíos de cultura helenística, quienes sustituyen por ella a personajes proféticos tradicionales como Moisés. Ya en el siglo II a. C. utilizaron el género sibilino como medio de propaganda. Poseemos doce libros de estas colecciones de oráculos. Los únicos de origen judío, aunque con retoques cristianos, son los libros II, IV, V. La fecha probable de composición es hacia la mitad del siglo I a.E. C.

Asunción o Testamento de Moisés. En origen debieron existir por separado el Testamento de Moisés y la Asunción de Moisés. La obra contiene una profecía de tipo apocalíptico: Moisés la habría redactado para Josué y nos cuenta la historia del pueblo elegido y su entrada en Canaán al final de los tiempos. Se compuso entre el 3 a. E.C. y el 30 d. E.C.; es, por tanto, contemporánea de Jesús y refleja la esperanza del pueblo judío. Se debió redactar en hebreo o arameo y se nos conserva en la traducción latina, hecha a partir de la griega.

Apocalipsis siríaco de Baruc o Libro II de Baruc. Se conserva en siríaco, aunque el original debió ser hebreo o arameo. El protagonista es Baruc, confidente de Jeremías. Se debió componer entre 75 y 100 d. de E.C. Gira en torno a la pregunta de por qué sufre el pueblo de Dios y sus enemigos prosperan. Dios revela a Baruc que el mundo futuro estará reservado a los justos. La llegada de la era mesiánica estará precedida de desastres.

Libro IV de Esdrás. Es la obra judía no bíblica que más difusión alcanzó y la más usada por los primitivos cristianos. Bajo el nombre de Esdras se compusieron más obras, pero ésta es la más importante. Se debió componer en los últimos años del I d. E.C. El templo de Jerusalén destruido ocupa un lugar preeminente en este apocalipsis de siete visiones. Éste es el motivo por el que se escoge a Esdras, quien vivió tras la destrucción de Jerusalén por los caldeos (587 a. de E.C.). El original fue hebreo o arameo y tenemos varias traducciones, entre las cuales están la griega y la latina; ésta última la incluyen algunas ediciones de la Vulgata.

Las 7 Iglesias del Apocalipsis
“Yo estuve por inspiración en el Día de Yhwh y oí detrás de mí una gran voz como de trompeta, que decía: “Escribe en un libro lo que veas, y envíalo a las siete comunidades: a Efeso, a Esmirna, a Pérgamo, a Tiatira, a Sardis, a Filadelfia y a Laodicea”.”

“Escribe al ángel de la iglesia en Efeso: El que tiene las siete estrellas en su diestra, el que anda en medio de los siete candeleros de oro, dice esto:”

El texto inicia con la palabra “escribe al ángel de la Iglesia” (esto es la comunidad), la palabra hebrea que se utiliza en esta frase es “Malaj” מַלְאָךְ de una raíz Despachar como delegado; mensajero; espec. de Dios, i.e. ángel (también profeta, sacerdote o maestro):- embajador, enviado, mediador, mensajero, ángel. En griego ἄγγελος ángelos de ἀνγέλλω angélo (traer nuevas); mensajero; especialmente «ángel»; por implicación pastor:- mensajero, ángel.

En el caso de la palabra hebrea Malaj comparte la raíz con la palabra Melaja, una labor, Malaj en sí mismo no denota ser un ente divino de otra dimensión, el Termino en sí mismo no tiene esta connotación es por ello que este término es usado en los escritos de la tradición de Israel aplicado tanto a seres humanos como a seres de otra dimensión, es decir, lo que llamamos Malaje Ha Shamayim, por ejemplo en el anuncio del nacimiento de Itzjak y Shimshom. También vemos como este término es utilizado para referirse a un emisario o mensajero humano pero que tiene una misión, o llevar a cabo un tipo de trabajo. Recordemos el caso cuando Iaacov fue a encontrarse con Esav, Obviamente estos no fueron Malaje Ha Shamayim, si no seres humanos encomendados a realizar una función de mensajeros con encargo. Moshe envió mensajeros al rey de Edom.

Notemos que el Malaj de YHWH, ángel del Eterno, es usado este título para personas también y no solamente a seres espirituales, incluye el titulo Malaj Elohim, en el libro de Ageo 1:13, Moshe es llamado Malaj de YHWH, esto según lo interpreta en Éxodo 23:20 (II Cro 36: 15-16)

Ahora determinemos entonces que tipo de mensajero nos habla el texto que nos ocupa, entendiendo que los Malaje Ha Shamayim son intervenciones divinas en nuestro mundo físico con el objetivo de asistir a los seres humanos con el propósito de hacer la voluntad Divina, también aprendemos que los Malajim son una manifestación del creador en nuestro mundo. Pero en este caso está hablando de Obispo, representante de los apóstoles, por lo tanto este titulo dado en el capitulo 2 del libro de apocalipsis es a un hombre con un proposito o una tarea especifica.

Es muy probable que el escritor del apocalipsis sea de la región de las comunidades a las cuales hace referencia, dado que están relativamente cerca una de la otra, y esto lo suponemos debido al hecho que se encontraba preso o exiliado en la Isla de patmos, que esta frente al este territorio en las Islas de Grecia veamos el mapa:


La tradición cristiana atribuye al apóstol Juan el hijo de Zebedeo, el mismo que compuso él (según ellos) el cuarto evangelio. Pero tales atribuciones son imposibles por razones de cronología – El apóstol Juan murió mártir en la persecución desatada en el 44 a. de E.C. por el Rey Agripa I -, de estilo de pensamiento teológico divergente. Por esta razón, los autores del Juan y del Apocalipsis son también distintos entre sí.

Las ciudades de las siete iglesias de Apocalipsis 2 y 3 están relativamente cerca una de la otra. Si se las visita en el orden en que aparecen los mensajes, la distancia nunca supera 100 km entre una y otra. Se puede perfectamente seguir hoy esta ruta. La distancia entre Pérgamo, la iglesia más al norte, y Laodicea, la que está más al sur, es de algo más de 200 km en línea recta. Ver el mapa. Desde los tiempos más antiguos han existido caminos transitables para comunicar las siete ciudades, y durante el período persa se construyeron excelentes rutas, según lo atestiguan autores clásicos. Los romanos, que eran conocidos durante toda la antigüedad como grandes constructores de caminos, también mejoraron y extendieron el sistema de rutas que ya existía. Por lo tanto, eran comparativamente buenas las condiciones para viajar entre las siete iglesias durante el período apostólico. Pero después de la caída del Imperio Romano los caminos fueron descuidados. Los viajeros se han quejado durante siglos por las malas condiciones de las carreteras del Asia Menor, lo que hacía que los viajes fueran sumamente difíciles y cansadores. Hoy en día las rutas y las comodidades de viaje son excelentes.
Después de que los apóstoles y otros misioneros establecieron un firme fundamento en el siglo I d. C., el Asia Menor se convirtió en un baluarte del cristianismo Primitivo durante muchos siglos. Algunos famosos padres de la iglesia fueron oriundos del Asia Menor, y allí se celebraron varios importantes concilios eclesiásticos. Sin embargo, el cristianismo oriental gradualmente perdió su vigor espiritual, con el resultado de que no pudo resistir los decididos ataques de diversos invasores no cristianos, quienes de tanto en tanto penetraron en el Asia Menor durante la Edad Media y finalmente se apoderaron de toda esa región en forma permanente. Los últimos de ellos fueron los turcos, que no sólo ocuparon el territorio sino que, como musulmanes, erradicaron en forma tan completa el cristianismo que, aunque se pueden encontrar ruinas de iglesias cristianas en la mayoría de las ciudades, sólo hay unos pocos santuarios cristianos que aún están en uso hoy día.

El apocalipsis se divide en dos grandes partes, precedidas por un prologo (1:1-11), la primera describe el presente; capítulos 2-3. La segunda parte (4-22) presenta lo que ocurrirá al final de los tiempo, el futuro próximo inmediato “Así que, escribe las cosas que has visto, y las que están sucediendo, y las que van a suceder después de éstas.” (1:19)


8 de noviembre de 2011

Respuesta a Pregunta Parte 3

Tercera Evidencia Biblica
Bamidbar 35:9-13; 25-28

Si una persona mataba a alguien por accidente tenía la posibilidad de huir a una de las seis ciudades de refugio, en hebreo “arei miklat”. Cuando alguien había matado a otro, uno de los familiares más cercanos al muerto tenía la autoridad de ser el “vengador de la sangre” del muerto, en hebreo “goel hadam” “redentor de la sangre”, para ejecutar la venganza de HaShem y derramar la sangre de aquel que había matado a su familiar, conforme a Génesis 9:6 donde está escrito:

“El que derrame sangre de hombre, por el hombre su sangre será derramada, porque a imagen de Elohim hizo Él al hombre.”

El Talmud enseña que en el caso de que el que había muerto no tuviera ningún familiar que pudiera ser el “goel hadam”, el Beit Din tenía la responsabilidad para proveer con uno. Este goel tenía la autoridad para matar al asesino en todo lugar donde lo encontrara. Pero si el tribunal juzgaba que el homicida había matado sin intención, el goel tenía prohibido vengarle dentro del área de la ciudad de refugio.

El que había huido a una ciudad de refugio tendría que estar fuera de su propia casa durante todo el tiempo en que permanecía con vida el Sumo Sacerdote que estaba en funciones cuando sucedió el accidente. Incluso el que ha matado a otra persona por medio de un accidente tiene que sufrir un tipo de castigo de cárcel. Esto nos enseña cuánto HaShem valora una vida humana. No obstante, este tipo de cárcel fue un lugar de santidad donde vivían los levitas, que dedicaban la mayor parte del tiempo al estudio de la Tora. Pero en el momento de la muerte del Sumo Sacerdote, la persona quedaba libre para volver a su propia casa y su propio terreno y el vengador de la sangre perdió su derecho de ejecutarle.

¿Qué pasaría si un asesino en primer grado, es decir, homicidio intencional, pensara en dar un rescate por la vida del asesinado?
Para no dar lugar a tales pensamientos, la Tora claramente niega esa posibilidad como está escrito:

“Y no tomaréis rescate por el alma de un asesino; del que es reo de muerte; pues de muerte morirá.” (Números 35:31)

Como en el caso también de un homicidio en segundo grado ¿se podría en este caso darse un rescate, dado que no hubo mala intención?

Como dijimos anteriormente el derramamiento de sangre del hombre es un asunto tan serio en la escritura, que aún cuando fuera un accidente no se podía dar rescate, como está escrito:

“Y no tomaréis rescate por el que ha huido a la ciudad de refugio para que vuelva y habite en la tierra antes de la muerte del sacerdote.” (Números 35:32)

Tanto en un caso como en el otro no había posibilidad de rescate. La única posibilidad de libertad aplicaba al homicida en segundo grado (es aquel que causaba muerte a su prójimo de forma accidental) pero no por medio de rescate alguno, sino solamente POR LA MUERTE DEL SUMO SACERDOTE, como está escrito:

“Y la congregación librará al homicida de la mano del vengador de sangre, y la congregación lo restaurará a la ciudad de refugio a la cual huyó; y vivirá en ella hasta la muerte del sumo sacerdote que fue ungido con óleo santo. "Pero si el homicida sale en cualquier tiempo de los límites de la ciudad de refugio a la cual pudo huir, y el vengador de sangre lo halla fuera de los límites de la ciudad de refugio, y el vengador de sangre mata al homicida, no será culpable de sangre, porque el homicida debió haber permanecido en la ciudad de refugio hasta la muerte del sumo sacerdote. Pero después de la muerte del sumo sacerdote, el homicida volverá a su tierra.” (Números 35:28-25)

La pregunta es entonces ¿Cómo es que la muerte del Sumo Sacerdote abría el camino para que el homicida sin intención pudiera salir en libertad y regresar sano y salvo a su heredad?
La respuesta es obvia, es Sumo Sacerdote era el representante de todo Israel. Pues este actuaba como mediador y presentaba las ofrendas a favor de los hijos de Israel. Es decir, entonces que la muerte del Sumo Sacerdote es vista como sustitutiva de la muerte del homicida que había matado sin intención, siendo esta de un valor expiatorio, aún cuando la ofensa fue cometida accidentalmente, esto es vista en la Mishna de la siguiente manera:

“¿No es el exilio del homicida no intencional lo que expía? No es el exilio el que expía, sino la muerte del Sumo Sacerdote” (Makot 2:6; 11b.)

Conclusión: La muerte del Sumo Sacerdote Obraba Expiación

Respuesta a Pregunta

Segunda Evidencia

Bamidbar 25:1-15

El texto nos indica que los hijos de Israel instigados por la astucia de Bilán pecaron contra HaShem en lo relacionado con dos graves pecados:

1. Idolatría, adoración a los ídolos de Moab.
2. Inmoralidad Sexual, teniendo relaciones posiblemente con las prostitutas sagradas usadas en el culto a los dioses Moabitas.

No cabe duda que esto causo que la ira de Dios se extendiera contra Israel causando la muerte de 24 mil hijos de Israel, esto como pago de la pena por el pecado, so pena de destruir a todos aquellos involucrados en aquellos graves pecados.

Es evidente por el texto anterior que la muerte de Zimri el Israelita, representativo de todos los que habían pecado en este acto, hizo calmar la Ira de Dios y este acto realizado por Pinjas (Finés) por el celo del honor de Hashem fue aceptado por Él como un sacrificio expiatorio a favor de Israel. La Torá dice que en la opinión de Dios mismo Pinjas (Finés) “En recompensa de haber sentido celo por su Di-s, celebrará el rito de expiación sobre los israelitas."

La pregunta que no debemos hacer es ¿Cómo fue hecha la expiación (Kapara) en este caso? Este acto publico ejecución, cuya muerte Dios la consideró una expiación por los Israelita que habían pecado en lo relacionado con la idolatría y la fornicación. Este acto público tuvo tal impacto que Dios establece un pacto con Pinjas, aun cuando Pinjás no tenia derecho al sacerdocio, como esta escrito:
Por eso digo: Le concedo a él mi alianza de paz. Habrá para él y para su descendencia después de él una alianza de sacerdocio perpetuo. En recompensa de haber sentido celo por su Di-s, celebrará el rito de expiación sobre los israelitas."

Ahora bien, es necesario hacernos una pregunta, si la muerte de un pecador, en este caso Zimri, ejecutada en público por el celo de Pinjás, causó expiación que salvo la vida de muchos Israelitas ¿Cuánto mas la muerte de lo justos no hara expiación? Si muriendo un malvado hubo expiación, ¿Cuánto más expiación no habrá si muriere un justo?

Conclusión: La ejecución de dos pecadores realizada por un hijo de Israel, causó expiación por dos graves pecados, Idolatría y Fornicación.

7 de noviembre de 2011

Respuesta a Pregunta

Respuesta a Pregunta
Parte I

Por Oshia Meir

Pregunta: ¿Ningún hombre puede Expiar Pecados? ¿Por qué Sacrificios humanos si Dios no lo Permite en la biblia?

Respuesta: Esta pregunta la responderemos en detalle basados en el libro ¿Por qué los Judíos no creen en Jesús? del profesor Dan Avraham Hayyim y los comentarios de Avdiel Ben Oved, Director del Centro de Estudios Natzratim Maor Baolam en su tratado La Historia de los Natzratim.

Esta es una pregunta frecuente de aquellas personas que están en contra de la Mesianidad de Iehoshua de Natzrat. Estas personas no hacen la diferencia entre el Jesús Romano, creado por la tradición cristiana, Ieshu del Judaísmo Y el Rabino Iehoshua de Natzrat. Por esta razón nos vemos en la necesidad de Aclara esta pregunta sobre la base de la Tora.

Iéshu y Jesús, deformaciones religiosas de un personaje histórico

Iehoshúa de Natzrát y su enseñanza han trascendido los siglos influyendo en todo el mundo como ningún otro hombre, esto pese a los casi dos mil años de su ausencia física, impactando no solo en su pueblo Israel, sino en el resto del mundo, de manera que los de las naciones han marcado una era que comienza con su nacimiento, según sus cálculos. Sin embargo, debido al escaso conocimiento e interés de muchos en la actualidad en escudriñar la verdad sobre este distinguido hombre, su persona ha sido vista de diferentes maneras en tiempos posteriores a su muerte, por lo tanto, es necesario tener claro que Iehoshúa de Natzrát no es lo mismo que el Jesús del Cristianismo ni el Iéshu del Judaísmo. Jesús es la segunda persona del dios trino del Cristianismo, un ser divino que visitó el planeta tierra hace cerca de dos mil años, manifestado a los seres humanos dentro de un pobre carpintero que vino a morir por sus criaturas, resucitó y se fue al cielo pero volverá para llevarse al cielo a su iglesia, la cual reemplaza a Israel, y los que no creyeron estarán una eternidad quemándose en el infierno. El Iéshu del Judaísmo es el mismo Jesús del Cristianismo visto a través de los lentes de un Judaísmo anti-cristiano, o sea si para el Cristianismo Jesús no tiene padre biológico para el Judaísmo la madre de Iéshu tuvo una relación fuera del matrimonio, si para el Cristianismo Jesús es dios entonces para el Judaísmo Iéshu era un blasfemo. El Iéshu del Judaísmo no es más que un falso mesías. Ninguno de estos dos personajes representa al histórico Iehoshúa de Natzrát. El Jesús del Cristianismo y el Iéshu del Judaísmo quizás tengan 1% de relación con el Iehoshúa histórico pero el 99% es un producto de las religiones. Por lo tanto si no se tiene claro este asunto, con dificultad se entenderá a Iehoshúa y su enseñanza.

Iehoshúa se muestra como lo que es, un ser humano que como todos los otros hijos de Israel, tiene una misión que cumplir –dejar ver la luz de la verdad al resto de las naciones–, no como un semi-dios que bajo del cielo, se muestra como un Jajam de Israel, no un filosofo de Grecia, como un Navi de Israel, no un profeta del mundo pagano; de manera que así como la enseñanza de los N’viím y los Jajamím de Israel, la enseñanza de Iehoshúa tienen el mismo mensaje de la Torá y los N’viím, por ello cuando le preguntaron: “Rabi, di cual es la mitzvá g’dolá de la Torá”, dijo: “Amarás al Eterno con todo tu corazón, con todo tu ser, y con toda tu fuerza . Esta es la primera [mitzvá]. La segunda es semejante a ella: Amarás a tu prójimo como a ti. Sobre estas dos mitzvót cuelgan toda la Torá y los N’viím". En todas estas cosas y muchas otras Iehoshúa aparentemente es igual a los demás sabios, pero a medida que vayamos profundizando en su vida y enseñanza, nos daremos cuenta de lo único que encontramos en él y en su enseñanza, ya que su vida no fue otra cosa que un espejo de su enseñanza, no hay distinción entre su persona y su enseñanza, toda su vida la dedicó y aún la dedica a ser un vivo ejemplo de su enseñanza.

Primera Evidencia

Vayikra (Levitico) 17:11-12
Porque la vida de la carne está en la sangre, y yo os la doy para hacer expiación (Kapara) en el altar por vuestras vidas, pues la expiación (Kapara) por la vida, con la sangre se hace. Por eso tengo dicho a los israelitas: "Ninguno de vosotros comerá sangre; ni tampoco coma sangre el forastero que reside en medio de vosotros."

Como podemos observar en el texto mencionado se afirma que la vida biológica de de toda creatura que respira sobre la tierra (excluye los animales acuáticos), se encuentra en la sangre. Por consiguiente al acto de derramar sangre de ese animal o persona significa que su vida escapa con ella. Si derramamos la sangre la vida se nos escapa la vida biológica (heb. Nefesh) que esta en la sangre.

Rashi unos de los más grandes intérpretes de la tora, explica este verso diciendo:

“Toda criatura depende de la sangre, por tanto, es la sangre la que hace expiación por la vida del hombre, una vida expía por otra vida”

Consecuentemente la razón por la cual Dios prohíbe la ingestión de la sangre se fundamente en el uso de Él mismo ha dado a la sangre en el sistema de los sacrificios expiatorios por el pecado, esto es, EL PRINCIPIO DE SUSTITUCION, por lo cual como dice Rashi, “una vida expía por otra vida”

La tora nos muestra que tanto en los pecados personales como los comunitarios, la persona o y representante (en este caso el Kohen) debían colocar sus manos sobre la víctima sustituta que habría de ser inmolada por expiación (Kapara) y confesar sobre su cabeza el pecado cometido. Cuando este animal sustituto e inocente moría, cargando tanto con el pecado del ofensor como con su culpabilidad, se consideraba legalmente como si fuera la muerte del pecador, completando así el ciclo de la expiación. Es decir, la sangre derramada del ofrecido es tomada como la sangre derramada del que ofrenda, y es evidente que un cambio de vida toma lugar: el animal recibe simbólicamente la vida del ofensor y es degollado.

Cuando la sangre del animal se derrama, cuenta como si se hubiera derramado la sangre del ofensor y se le acredita como si hubiera pagado con su propia vida, el precio del pecado cometido. Es solamente que otra criatura sufrió las consecuencias y de esta cuenta el pecador salvó su alma.

Es decir, que cuando un animal inocente se sacrificaba completamente a Dios. El ofensor estaba identificándose con él como si él mismo estuviera entregándose completamente a Dios en el altar de sacrificio para expiación de su pecado, sólo que un sustituto actuaba como su representante en este proceso.

Conclusión: primera evidencia: La Avoda (servicio) Sacrificial establecido por Dios se fundamenta en el principio de “Vida por Vida”

5 de enero de 2011

IDENTIDAD Parte 2

2do Paso errado



Judaísmo Mesiánico: Error de identidad

De Cristiano a Judío Mesiánico.

Lo que prosigue después de lo expuesto anteriormente es que como la Iglesia, ahora llamada Sinagoga o Congregación Mesiánica, sigue teniendo todos sus conceptos religiosos cristianos incluyendo que el punto principal es la ‘vida en el mundo venidero’ y el ‘infierno’, pues continúan predicando y convirtiendo a la gente a esta nueva ‘creencia’ llamada ‘Judaísmo Mesiánico’ para que la gente no se pierda, como si a les hiciera falta ser judíos o conocer acerca de Yeshua o Jesús para poder tener acceso en el mundo venidero.

El nuevo rabino (que sigue siendo doctrinalmente un pastor) les predica a los congregados que por haber aceptado a ‘Yeshúa’ ahora son judíos, el miembro de la Iglesia que escucha esto sin duda pensará que de eso depende su vida en el mundo venidero y no le quedaría otro remedio que creerse que él es judío aunque interiormente sepa que no lo es o peor aún, no sepa que es ser judío.

Esto hace que veamos por la calle a muchos llamándose ‘judíos mesiánicos’ no solo que comen cerdo, sino que permanecen con sus conceptos religiosos cristianos, siguen creyendo que Yeshúa es Dios, pues solo le cambian el nombre de Jesús a Yeshúa, pero siguen siendo lo mismo, son trinitarios o unitarios, creen que hay un infierno, siguen recogiendo diezmos para el ‘rabino’ pastor, siguen construyendo Templos para llenar(se el bolsillo) de gente la Iglesia-Sinagoga, siguen predicando que la salvación se trata de creer en Yeshúa como tu salvador personal para poder tener vida en el mundo venidero. En otras palabras siguen siendo cristianos, de judíos solo tienen la kipa y talit.

¿Cuál es el error? Son básicamente 2:

Que le hacen creer a la gente que ahora tienen que ser judíos para poder ser salvos.

Que le hacen creer a la gente que el hecho de ‘aceptar’ al Mesías lo hace judío.

Lo más interesante de todo es que muchos no lo hacen con mala intención, lo hacen por falta de conocimiento, pero la raíz de todo es la falta de IDENTIDAD.

3er Paso errado
Judaísmo Mesiánico Ortodoxo
De Mesiánico a ‘Ortodoxo’.

Con el pasar del tiempo los que pasaron de cristianos a Judíos Mesiánicos, se empiezan a dar cuenta de que en realidad el Cristianismo y el Mesianismo o Judaísmo Mesiánico es lo mismo doctrinalmente, de ahí surge lo que oímos como ‘Judaísmo Mesiánico Ortodoxo’, en otras palabras, somos ‘Judíos Mesiánicos’ pero de tendencia Ortodoxa, estos ya no creen en la Trinidad, y otras doctrinas cristianas. Pero lo que los hace igual a los anteriores es su mirada puesta en el Judaísmo, o sea salieron de una Religión (Cristianismo) para entrar en otra (Judaísmo), y lo más probable es que nunca entendieron ninguna de las dos. ¿Saben lo que es Judaísmo? ¿Saben quienes son Judíos? Piensan que ‘Judío’ es un título como ‘Cristiano’, carecen de Identidad.

4to Paso errado
Judaísmo o Mesianismo
Indecisión

El último paso es la indecisión de definición, o me convierto al ‘Judaísmo’ o me quedo con los Mesiánicos que son una mezcla de Judaísmo y Cristianismo. Algunos obviamente al querer convertirse al Judaísmo comenzaran a decir que Jesús, al que luego llamaron Yeshua, en realidad no es el Mesías, esto lo dicen por la simple razón que el Judaísmo no acepta a Yeshua como el Mesías, y para poder ser aceptados hacen cualquier cosa, hasta el punto de venderse ellos mismos. Otros convencidos de que Yeshua es el Mesías, no lo negaran pero como les falta Identidad permanecerán visitando Congregaciones mesiánicas buscando ‘la verdad’.

Nuevamente con Ustedes

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